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El cáncer de recto supone el 40% de los tumores del tubo digestivo. Además de los perjuicios y el deterioro de la calidad de vida que lleva aparejados cualquier tipo de tumor, el cáncer de recto conlleva en muchas ocasiones una dificultad añadida para el paciente: la necesidad de tener que acostumbrarse a vivir con una bolsa de colostomía, un dispositivo que suple la función del ano y recoge las deposiciones.

Sin embargo, el uso de este sistema que resulta tan desagradable para los pacientes y las personas de su entorno puede evitarse gracias a una nueva técnica quirúrgica que limita enormemente los efectos secundarios de la operación, y en concreto la incontinencia fecal. Así, gracias a esta técnica se puede eliminar de forma específica el tejido tumoral sin afectar a las áreas circundantes, algo generalmente complicado de conseguir debido a la dificultad de acceso que presenta este tipo de cáncer.

La técnica, que ha sido desarrollada por el doctor Ramón Cantero y su equipo y se detalla en un artículo publicado en la revistaInternacional Techniques in Coloproctology, consiste en el uso simultáneo de un endoscopio flexible y una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que combina a su vez las modalidades SILS (cirugía laparoscópica a través una única incisión) y TEM (microcirugía transanal endoscópica). Básicamente esta técnica permite evitar el uso de la cámara laparoscópica convencional, que supone una modalidad más invasiva al hacer necesario realizar un orificio específico, por el endoscopio flexible, que se introduce a través de una de las ventanas del dispositivo SILS colocado en el ano del paciente.

EN MENOS DE UNA HORA

El doctor Cantero, especialista en coloproctología de la Clínica La Luz, ya ha tratado con esta técnica a una treintena de pacientes con tumores en el recto y los resultados han sido muy satisfactorios. De hecho todas las cirugías fueron realizadas en menos de una hora, un tiempo claramente inferior a la cirugía convencional, y en ninguna de ellas se registraron complicaciones postoperatorias.

"Hacemos el abordaje a través del ano, mediante microcirugía endoscópica y mínimamente invasiva. De esta forma evitamos una cirugía más agresiva por vía abdominal y lo que la gente quiere evitar, que es llevar una bolsa de colostomía", explica el doctor Cantero. La técnica está indicada en principio para pacientes con tumores malignos de recto en estadios precoces y tumores de recto no malignos como los adenomas.

La técnica permite superar las limitaciones del abordaje quirúrgico convencional, que utiliza retractores anales y que no sólo impide una buena visualización del área a tratar sino que hace más difícil llegar al tejido tumoral, no sirve para lesiones en el tercio superior del recto y eleva el riesgo de que la eliminación del tumor no sea completa.