mama_mira_bebeImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoLa técnica piel con piel tras el nacimiento ayuda a regular la temperatura del bebé y a instaurar de manera precoz la lactancia, disminuye el estrés ocasionado en el canal del parto y estabiliza el ritmo cardiaco y respiratorio, pero sobre todo favorece el vínculo afectivo con la madre, según afirma Aurora Medina, matrona de Hospital Quirón Valencia.
Esta técnica puede ir acompañada con una participación activa de la madre ayudando a salir a su bebe para posteriormente colocarlo ella misma sobre su pecho. "Además puede ser realizada tanto por la madre como por su pareja, independientemente de que se trate de un parto vaginal o de una cesárea", añade Aurora Medina.
El miedo a lo desconocido y los relatos de los partos de amistades o familiares son la primera causa de los temores de las madres a la hora de enfrentarse al parto. "La figura de la matrona es fundamental para ayudar a la madre a la hora de enfrentarse a estos miedos y temores y procurar que se desvanezcan. Para ello es importante hablar con la futura mamá las semanas previas al parto y consensuar con ella cómo quiere que se desarrolle todo el proceso. De esta manera se puede ofrecer a la madre un parto personalizado, acorde a sus deseos", explica Carmen Huertas, matrona de Hospital Quirón valencia. Este tipo de partos personalizados no ayuda en sí a reducir las posibilidades de cesárea, "lo que sí ayuda es el tiempo que dedique la matrona al lado de la paciente estando todas las horas necesarias para conseguir un parto vaginal siempre que la monitorización fetal lo permita", concluye la matrona.
Para disfrutar de un parto lo más feliz y relajado posible las matronas recomiendan tener confianza en la profesional que acompaña en todo el proceso; tener una actitud positiva, no desesperarse ni tener prisa, ya que muchas veces para conseguir un parto vaginal se requieren muchas horas; adoptar la postura que pida el cuerpo, no ceñirse necesariamente a la postura acostada en decúbito supino; y desviar la atención conversando, oyendo música o relajándose.