Dr. Gonzalo Bartolomé, Dr. Vicente López-Ibor, Dr. José Luis Pedreira, Dr. Carlos González NavajasImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEl auge de internet, de la telefonía móvil y las Redes Sociales ha transformado la sociedad, introduciendo nuevos hábitos y formas de ocio. El último estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), recoge que en el año 2012, el 67,9% de los hogares españoles tenían conexión a Internet, de los cuales el 66,7% utilizaban banda ancha. El acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación –TIC- se está produciendo a edades cada vez más tempranas. El 30% de los niños españoles de 10 años ya tiene un teléfono móvil. A los 12 años, casi el 70% dispone ya de este tipo de tecnología y a los 14 años el 83%. Los niños de 2 y 3 años de edad acceden a los móviles de sus padres, manejando diversas aplicaciones de juegos, para pintar o colorear, etc.

Esta tecnología está produciendo cambios profundos en el comportamiento de las personas apareciendo también las preocupaciones sobre las posibles consecuencias negativas que el uso intensivo puede causar en el desarrollo infantil-adolescente. A muchos familiares les resulta complicado educar a sus hijos en el uso correcto y prevenirlos adecuadamente de sus peligros.

"El principal problema es la falta de conciencia y educación de un uso responsable en el que la familia y el colegio estén implicados en la enseñanza del niño", asegura el psiquiatra del Hospital La Luz, Carlos González Navajas, coordinador junto al Dr. José Luis Pedreira, psiquiatra del centro hospitalario, de las II Jornadas TICS y el Ciberacoso en niños, adolescentes y adulto joven, celebradas en el Hospital La Luz de Madrid, en las que ha participado la Institución Educativa SEK y la Fundación López-Ibor."

Desde la aparición y expansión de las nuevas tecnologías -señala el Dr. José Luis Pedreira -los jóvenes son adictos al boom digital y se aíslan, pierden la noción del tiempo, se descentran socialmente y son incapaces de detectar la realidad".

El perfil de los jóvenes afectados tiene baja la autoestima y dificultades en la comunicación, originando deficientes, las relaciones familiares, "y las consecuencias clínicas pueden provocar sensibilidad visual, alteraciones del sueño, cefaleas, dolores musculo-esqueléticos, alteraciones en la alimentación e incluso conductas autolesivas", explica Pedreira.

Por todos estos motivos, "al niño, desde temprana edad, es necesario educarle porque entra en contacto con estas situaciones; el control parental es eficaz en ciertas medidas, pero si no hay educación y un uso compartido para que entienda cuáles son los peligros, el control no sirve de nada", afirma González Navajas.

El Dr. José Luis Pedreira recomienda "que los padres deben utilizar Internet como una herramienta de trabajo, limitando el consumo y número de horas así como propiciar las actividades y el ocio fuera de las nuevas tecnologías".

Según el Estudio Mundial sobre la Violencia entre los Niños con la llegada de Internet y los teléfonos móviles ha surgido una cultura de ciber-intimidación, efecto provocado por el uso abusivo de estos medios tecnológicos, llegando a provocar muchos problemas como es el caso del ciberbullyng.

Participantes de las II Jornadas TICSImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto

"Desde el colegio se tiene que educar, y hay sistemas de alarma y cortafuegos para poder identificar el ciberacoso. Aunque no haya una entidad propia y estructurada, hay asignaturas en las que se enseña qué es, cómo actuar y cómo rechazar el ciberbullying, ha declarado a Europa Press el Dr. Carlos González Navajas.

"En los colegios – prosigue este especialista - deberían tener presencia los profesores en las redes sociales, en blogs y foros para generar confianza en los alumnos y, también, promover aulas webs y foros con imágenes 'antibullying' para que sepan identificarlo.

"Reírse de un compañero es una situación que se puede producir y las redes sociales como facebook y twitter son herramientas que propagan este problema con mucha celeridad", afirma el Dr. José Luis Pedreira.

Las consecuencias del ciberbullying pueden ser muy perjudiciales para el niño o adolescente. Tal y como apuntan ambos expertos, pueden sufrir "trastorno depresivo adaptativo, estrés post traumático, ansiedad, y, en los casos más dramáticos, la presión y desesperación de los jóvenes por no controlar el acoso puede producir incluso el suicidio".

Por ello, "es necesario implementar los protocolos de prevención y actuación ante el ciberbulling de manera real, establecer normas reguladas y promoverlas", concluyen los dos especialistas en psiquiatría del Hospital La Luz.