beneficios-bicicletaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoMontar en bicicleta reduce el riesgo de sufrir infartos, así lo aseguran especialistas de los hospitales Quirón Torrevieja y Murcia. El uso de la bicicleta supone numerosos e importantes beneficios para la salud, según el doctor Ernesto de Casas, especialista en traumatología y cirugía ortopédica de Hospital Quirón Torrevieja y Murcia: 'se trata de una de las actividades más completas para prevenir dolores de espalda, proteger articulaciones y mejorar el sistema circulatorio e inmunológico, así como para mantener una buena salud psíquica'.


Según una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el número de personas que usan la bicicleta más de una vez a la semana ha aumentado en los últimos cuatro años, llegando al 47%. Además, el número de personas que acude al trabajo en bici se ha duplicado, pasando del 6,8% al 11,9%, según el último Barómetro de la Bicicleta de la Dirección General de Tráfico.


La práctica de bicicleta representa un excelente ejercicio cardiovascular, con muy bajo riego de lesiones. El doctor Ramón Fernández, especialista en medicina rehabilitadora de Hospital Quirón Torrevieja, asegura que 'dentro de la medicina física y la rehabilitación, se ha demostrado que el ejercicio cardiovascular con bicicleta, disminuye el riesgo de infarto ya que promueve una mejor resistencia a la insulina, mejora las cifras de tensión arterial, aumenta la capacidad contráctil de la coraza y promueve una mejora significativa en el balance de lípidos en el cuerpo, disminuyendo el colesterol malo (LDL, Lipo A) y aumentando el bueno (HDL)'.


Al montar en bicicleta se ejercitan las partes superiores e inferiores del cuerpo, lo que supone un ejercicio muy completo, especialmente indicado para personas con problemas de sobrepeso o enfermedades cardiovasculares.


A continuación exponemos algunos de los principales beneficios de pasarse a las dos ruedas:


Más pedaladas, menos infartos

Ir en bicicleta reduce en más de un 50% el riesgo de infarto: pedalear aumenta el ritmo cardiaco y baja la presión, de modo que el corazón economiza recursos. Además se reduce el colesterol negativo, mientras que aumenta la cantidad de colesterol positivo, el responsable de proteger a los vasos sanguíneos. De este modo aumenta la flexibilidad de los vasos, la sedimentación de la placa aparece con menos frecuencia y disminuye el riesgo de una calcificación de las arterias.


Una buena posición evita dolores de espalda

Dependiendo de nuestro tipo de bicicleta, debemos optar por un tipo de postura recomendado. El sillín de la bicicleta es nuestro punto de apoyo corporal, así que, según a qué altura ajustemos el sillín, nos encontraremos no solo más cómodos, sino que beneficiaremos a nuestra espalda. En líneas generales se recomienda ajustar el sillín para que nuestro cuerpo quede inclinado hacia delante con el fin de que la musculatura de la espalda esté bajo tensión y se estabilice el tronco. El pedaleo fortalece la zona lumbar y previene la aparición de hernias discales.


Articulaciones ejercitadas y a salvo

Algunos ejercicios de cardio, como correr, suponen una sobrecarga para las articulaciones, especialmente a las rodillas. Sin embargo, en una bicicleta, el 70-80% del peso corporal se apoya en el sillín. De este modo, las articulaciones se ejercitan, pero permanecen a salvo de impactos bruscos y sobrecargas. Cuando las articulaciones soportan poca presión, la energía y las sustancias nutritivas pueden ser difundidas con mayor facilidad por los cartílagos. Estos beneficios a largo plazo previenen la artrosis.


Un sistema inmunológico más fuerte

El pedaleo favorece la movilización de los fagocitos, las células que devoran bacterias de nuestro cuerpo. Esta movilización permite también la aniquilación de bacterias y células cancerígenas, lo que supone un buen complemento terapéutico para enfermos de cáncer y SIDA.


Un pequeño esfuerzo muy bien compensado

No hace falta invertir demasiado tiempo para sentir los resultados de la bicicleta en tu cuerpo. Con solo 10 minutos de pedaleo al día se pueden sentir los resultados a nivel muscular, en el riego sanguíneo y en las articulaciones. Con 30 minutos se pueden sentir beneficios cardiacos, y con 50 minutos se estimula el metabolismo graso.

Una mente más sana

Al pedalear el cerebro está mejor oxigenado y genera más endorfinas, 'las hormonas de la felicidad', las cuales se generan en mayor medida gracias al ejercicio físico. Del mismo modo, se ha comprobado que las personas que montan en bicicleta tienen menos depresiones y enfermedades psicológicas.