tc_coronarioMás de 170 radiólogos de toda España se han dado cita en Hospital Universitario Quirón Madrid para estudiar y debatir sobre el uso de tecnologías no invasivas en el diagnóstico de las enfermedades del corazón. Durante el encuentro los radiólogos analizarán las ventajas del uso de la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) para el análisis de la patología cardiaca.

Para el doctor Vicente Martínez de Vega, codirector del curso y jefe del servicio de Diagnóstico por Imagen del Hospital Universitario Quirón Madrid, "el uso de estas tecnologías está cambiando el modo en el que los radiólogos y los cardiólogos estudiamos el corazón y las coronarias porque nos permite obtener imágenes diagnósticas con mayor claridad y nitidez y con una exposición muy pequeña a la radiación".

Tal como destaca el doctor Martínez de Vega, "hoy disponemos de equipos de tomografía computarizada que pueden congelar la imagen del corazón con un solo latido, cuando antes necesitábamos, al menos, entre 5 y 15 segundos; esto es especialmente importante en un órgano en constante movimiento y nos permite disponer de una imagen de alta resolución y sin artefactos de movimiento (elementos que distorsionan la imagen) para realizar un mejor diagnóstico y, especialmente, para descartar enfermedades graves de las arterias coronarias".

Estos avances tecnológicos permiten, además, limitar el uso de técnicas invasivas como la coronografía (conocida también como cateterismo) a pacientes con perfiles de riesgo más elevado. En este sentido, los radiólogos españoles informan que, según los últimos datos, el 60 por ciento de los cateterismos que se hacen para diagnosticar patología de las arterias coronarias resultan normales. Por ello, como destaca el doctor Martínez de Vega, "gracias al uso del tomografía computarizada o la resonancia magnética podríamos evitar los cateterismos, en especial en pacientes que son clasificados de riesgo bajo o intermedio".

El director del curso recuerda que, con los protocolos actuales, los pacientes que presentan dolores en el pecho tienden a ser directamente tratados con una coronografía para su diagnóstico, cuando, en muchas ocasiones podría descartarse una enfermedad coronaria con una tomografía computarizada, que "tiene un valor predictivo negativo muy alto, puede realizarse en menos de 15 minutos y reduce la exposición a la radiación en entre un 80 y un 90 por ciento cuando se utilizan equipos de última generación".