En la reunión, a la que asisten más de un centenar de especialistas procedentes de toda España, se coincidió en señalar que este tipo de cáncer, gracias a los tratamientos empleados, es de los que experimentó una mejor evolución en los últimos años, con índices de curación cada vez más altos.

El doctor Manuel Constenla, jefe del servicio de Oncología Médica del Complexo Hospitalario de Pontevedra y uno de los organizadores del curso, aseguró que "gracias a los últimos avances en fármacos, anticuerpos y diagnóstico se ha conseguido llegar a un 98 por ciento de curación en determinados subtipos de linfomas".

Sin embargo, "en otros más complicados todavía no se supera el 10 o el 15 por ciento, pero éstos son los casos más extraños", apostilló.

Fernando Cabanillas, del Centro de Cáncer del Hospital Auxilio Mutuo de Puerto Rico, considerado un referente mundial en el tratamiento de este tipo de enfermedades, centró su intervención en el desarrollo de regímenes de rescate tras las recaídas, muy frecuentes en este tipo de patologías.

Cabanillas basó su ponencia en la utilización de la quimioterapia, práctica habitual para combatir la mayoría de los cánceres, combinada con el Retuximab.

Un fármaco que, según indicó, "ha revolucionado el tratamiento de linfomas en los últimos diez años, ya que es más selectivo y se dirige directamente a las células afectadas".

En esa misma línea se pronunció Francisco Lobo Samper, de la fundación Jiménez Díaz de Madrid.

Máximo Fraga, del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, señaló que cada vez se detectan linfomas en pacientes más jóvenes, y subrayó la importancia de lograr la localización del tumor lo más pronto posible como medida para iniciar el tratamiento y obtener mejores resultados.
Fuente: Agencia EFE