Hospital Quirón Zaragoza aplica una técnica pionera en Aragón para las intervenciones de próstataImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoHospital Quirón Zaragoza ha practicado la primera intervención en Aragón con láser de Tulio para operar la hiperplasia benigna de próstata, una patología de naturaleza benigna que afecta a más del 40% de los varones por encima de los 50 años y que consiste en un crecimiento desmesurado de la próstata que provoca importantes complicaciones para orinar.


Hospital Quirón Zaragoza ha sido el primer centro de la comunidad que ha llevado a cabo esta intervención. El doctor Joaquín Navarro Gil, especialista de la Unidad de Urología de Hospital Quirón Zaragoza, destaca que es una técnica quirúrgica avanzada que permite reducir el sangrado intra y postoperatorio, lo que garantiza menor tiempo de sondaje y hospitalización, de modo que el paciente mejora significativamente su calidad de vida.


El tratamiento tradicional consiste en la resección transuretral de la próstata, o bien una adenomectomía prostática abierta en función del tamaño de la glándula. "Con el láser Tulio podemos operar próstatas de todos los tamaños con la misma facilidad y comodidad", apunta el doctor Navarro Gil.


La principal ventaja de esta técnica con láser de Tulio es que la hospitalización se reduce a 24 horas, frente a los 3 ó 4 días que, como mínimo, se necesita con las técnicas clásicas. "Además," añade el doctor Navarro Gil, "elsangrado es considerablemente menor y, en algunos casos, nulo, por lo que puede ser aplicado en pacientes con un mayor riesgo quirúrgico y con mayores garantías en aquellos que están recibiendo terapia antiagregante o anticoagulante".


El paciente intervenido en Quirón Zaragoza con esta nueva técnica presentaba una próstata de 100 centímetros cúbicos que, en condiciones normales, habría sido abordada con cirugía abierta. Fue sometido a vaporización (resección) con láser de Tulio, con una hospitalización de 24 horas, plazo dentro del cual se le retiró la sonda vesical que portaba en ese tiempo, "sin hematuria y presentando una micción espontánea y sin molestias".