Es una técnica de imagen rápida que permite obtener información a través de un transductor que el ecografista pasará por la superficie de las áreas u órganos a estudiar. Mediante la emisión de ultrasonidos a través del transductor se obtiene la imagen para poder realizar el diagnóstico correspondiente.

Permite también el estudio directo de las estructuras vasculares, valorando así su permeabilidad. Es una técnica muy utilizada para guiar procedimientos subcutáneos (punciones, biopsia, infiltraciones, drenajes...)