El Centro Médico QuirónsaludEste enlace se abrirá en una ventana nueva, situado en los bajos del estadio de Riazor, amplía su cartera de servicios con una nueva unidad asistencial de tratamiento con neurotoxina botulínica tipo A, tanto para su aplicación a nivel estético como terapéutico . Al frente de la Unidad se encuentra Silvía Murias Alonso, médico especialista en Cirugía Plástica y Estética.

Aunque el tratamiento con toxina botulínica para uso estético es el más conocido, desde hace unos años se ha ido convirtiendo en un excelente aliado terapéutico. A nivel estético, es la herramienta más útil para prevenir y tratar las arrugas, así como cambiar la dinámica facial, como por ejemplo elevar las cejas o la punta nasal. Mientras que desde el punto de vista terapéutico y gracias a sus efectos de bloqueo sobre la musculatura estriada, actúa reduciendo el dolor, relajando los músculos y así podemos tratar cada vez más enfermedades para las que no disponíamos de ningún otro tratamiento claramente eficaz.

Está nueva unidad incorpora los tratamientos más novedosos para el tratamiento de enfermedades como la hiperhidrosis, una sudoración excesiva en axilas, manos y/o pies; el blefaroespasmo, una enfermedad neurológica que provoca un parpadeo continuo e incontrolable, y que puede llegar a ocasionar una ceguera funcional; cefaleas; así como en el alivio del dolor en contracturas musculares como en las torticolis, el latigazo cervical y en el dolor lumbar; cefaleas, entre otros usos terapéuticos.

De este modo ofrecemos los siguientes tratamientos para uso estético y terapéutico:

Tratamiento para uso estético:

El tratamiento con Toxina Botulínica actúa para la prevención y tratamiento de las arrugas, se realiza a nivel ambulatorio, sin anestesia, y los resultados son muy satisfactorios.

La cirugía plástica plantea varios métodos para paliar los signos de envejecimiento facial: lifting quirúrgico, resurfacing químico o con láser y relleno de las arrugas con colágeno, silicona o grasa. Ninguno de estos procedimientos actúa sobre el factor causal de las arrugas, de manera que con el tiempo vuelven a aparecer. Por el contrario, la toxina botulínica, actúa directamente sobre la causa, el músculo, impidiendo su contracción, por lo que no sólo impediremos la aparición de las arrugas, sino que prevendremos su futura aparición con el tratamiento continuado.

  • Prevención y tratamiento de líneas faciales y arrugas:

Glabelares (Entrecejo)

Horizontales (frente y nariz)

Orbiculares (labios y párpados)


  • Simetrización facial en parálisis facial transitoria
  • Elevación las cejas
  • Elevación la punta nasal
  • Corrección de bandas platismales del cuello
  • Sonrisa gingival
  • Hipertrofia parotídea

Tratamiento para uso terapéutico:

Desde el descubrimiento de la toxina botulínica y su aplicación terapéutica se ha masificado su uso en múltiples patologías.

Si bien su uso estético es el más conocido, actualmente representa el tratamiento de primera línea para un gran número de enfermedades.

  • Blefaroespasmo:

El blefaroespasmo es una enfermedad neurológica que provoca un parpadeo continuo e incontrolable. Cuando se asocian a contracciones de otros músculos faciales se conoce como síndrome de Meige. El tratamiento con la terapia tradicional (anticolinérgicos o benzodiazepinas) resulta en la mayoría de los casos desalentadora. La toxina botulínica es una buena alternativa terapéutica, cuyo efecto sintomático se manifiesta al producir paresia transitoria de los músculos en los cuales se inyecta, debido a que se acopla a la placa motora e inhibe la liberación de acetilcolina; este efecto es transitorio y dura unos meses, por lo que se requiere repetir las inyecciones aproximadamente cada tres meses para mantener un adecuado control de los síntomas.


  • Espasticidad:

El tratamiento con toxina botulínica disminuye la hiperactividad y el tono muscular, y permite el crecimiento longitudinal del músculo, lo que evita las contracturas fijas. Las ventajas de la toxina botulínica son evidentes (facilidad de uso y dosificación, larga duración de efecto, reversibilidad en caso de respuesta inadecuada...) y superan ampliamente sus escasos inconvenientes.

Este tratamiento es adecuado para el manejo de la espasticidad muscular y las contracturas asociadas a diversos trastornos.


  • Hiperhidrosis:

La Hiperhidrosis se caracteriza por una sudoración excesiva en axilas, manos y pies. La infiltración de Botox como tratamiento de la hiperhidrosis axilar es un procedimiento sencillo, relativamente rápido de realizar y habitualmente inocuo. Con éste se consigue un alto grado de satisfacción por parte de la gran mayoría de los pacientes.

El tratamiento de la hiperhidrosis palmar o plantar requiere aplicación en quirófano bajo anestesia regional o sedación para aumentar el confort del paciente.

  • Cefalea

El uso de Botox se ha correlacionado con una reducción de la intensidad de la cefalea, de su gravedad, del número de cefaleas al mes, menor uso de analgésicos. Los efectos adversos del tratamiento son mínimos y transitorios.


  • Dolor miofascial

El síndrome de dolor miofascial se caracteriza por áreas dolorosas de la musculatura esquelética y de contracción de la musculatura sobre las cuales existe un punto cuya presión desencadena un dolor intenso.


  • Tortícolis, latigazo cervical y otras distonías.
  • Fístula salivar, sialorrea y otras enfermedades del área del oído.

Centro dónde se encuentra:

Centro Médico Quirónsalud A Coruña

C/Manuel Murguía s/n ( Estadio de Riazor). 15011 A Coruña

Tel: 981 065 600

info.centromedicoacoruna@quironsalud.es