El servicio de Cardiología Clínica e Intervencionista del Hospital La Luz que dirige el Dr. Roberto Martín-Reyes ha incorporado la unidad de Cardio-Oncología al cuadro médico del centro sanitario para facilitar el tratamiento del cáncer y ayudar a mejorar la salud cardiovascular durante todo el proceso. Es el primer hospital del grupo Quirónsalud en ofrecer esta necesidad en la práctica clínica debido a los numerosos y nuevos abordajes en el tratamiento de los pacientes con cáncer.

Cerca de un 20% de estos pacientes tiene que suspender el tratamiento por problemas cardiovasculares, empeorando su pronóstico cardiaco y oncológico. El tratamiento oncológico triplica el riesgo de sufrir alguna complicación cardiovascular y por este motivo nacen las unidades Cardio-Oncológicas, formadas por un grupo de profesionales multidisciplinares, cuyo objetivo es seleccionar el régimen oncológico que consiga mayor tasa de curación o remisión con el menor número de efectos cardiovasculares adversos y sin necesidad de suspender el tratamiento oncológico.

Dra. Teresa López FernandezImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoLa responsable de la nueva unidad del Hospital La Luz es la Dra. Teresa López Fernández, actualmente médico adjunto en el Servicio de Cardiología del Hospital Universitario La Paz y en la Unidad de Cardio-Onco-Hematología.

La Cardio-Oncología es una nueva subespecialidad que busca mejorar la salud cardiovascular de los pacientes con cáncer. La mortalidad de estos pacientes se ha reducido de manera significativa gracias a los avances en el diagnóstico precoz y los tratamientos antitumorales. Sin embargo, estos tratamientos, interfieren de forma directa con el sistema cardiovascular. Tanto es así que un tercio de los pacientes oncológicos desarrollará complicaciones cardiovasculares.

Recientemente desde el grupo de trabajo de Cardio-Oncología de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), se ha realizado una encuesta a nivel nacional sobre la situación de la esta nueva subespecialidad en nuestro país. Aunque existe un interés creciente por este asunto, solo un 10% de centros tiene equipos de cardio oncología organizados y activos tanto desde el punto de vista asistencial como de investigación.

En Madrid solo dos centros tienen actualmente unidades de cardio-oncología, percibiéndose la necesidad de formación y recursos para poder atender de forma adecuada el seguimiento de los tratamientos antitumorales.

El Hospital La Luz de Madrid, de la mano del jefe del Servicio de Servicio de Cardiología Clínica e Intervencionista, Dr. Roberto Martín-Reyes, ha tenido la iniciativa de poner en marcha esta unidad multidisciplinar "formada por un grupo de expertos en cardiología, oncología médica, oncología radioterápica, hematología, farmacia, análisis clínicos y enfermería, todos ellos implicados en el manejo y seguimiento de los pacientes afectados de cáncer", explica Martín-Reyes.

Según la responsable de la Unidad de Cardio-Onco del Hospital La Luz, Dra. Teresa López Fernández, "el objetivo principal de los grupos de cardio-oncología es vigilar y optimizar de forma estrecha los factores de riesgo y diagnosticar y tratar de forma precoz los posibles efectos secundarios cardiacos del tratamiento del cáncer. Sabemos que con un diagnóstico y un tratamiento precoz mejoramos el pronóstico vital de los pacientes. Sin embargo, si el diagnóstico de cardiopatía es tardío, las posibilidades de recuperación se reducen drásticamente".

Los efectos secundarios cardiovasculares de los tratamientos oncológicos se han identificado tradicionalmente con insuficiencia cardiaca, sin embargo el desarrollo de nuevos fármacos ha aumentado la prevalencia de otras complicaciones como problemas coronarios precoces, arritmias, hipertensión arterial y otros eventos vasculares arteriales.

Por tanto, "todos los pacientes que reciban tratamientos potencialmente cardiotóxicos deben seguir un protocolo adecuado de monitorización clínica, con técnicas de imagen y biomarcadores que mejoran los resultados cardiológicos de las terapias del cáncer y siempre que se detecten anomalías en la función cardiaca o síntomas sugestivos de cardiopatía hay que instaurar un tratamiento cardioprotector", asegura Teresa López.