Los riñones realizan funciones vitales para el correcto funcionamiento del organismo, como son:

  • Funciones depurativas: Eliminación de substancias finales producidas por el metabolismo normal (urea, ac. úrico, etc.).
  • Funciones metabólicas: Reguladora del equilibrio hidro-electrolítico (control de los líquidos corporales) y acido-base. Control del metabolismo calcio-fósforo.
  • Funciones endocrinas: control de hormonas reguladoras de la tensión arterial y hormona estimulante de la eritropoyesis.

Cuando se deteriora alguna de estas funciones, de forma mantenida, se produce la ERC. Por el grado de afectación medido por el Filtrado Glomerular, tiene cinco estadios, pudiendo pasar asintomática en sus primeras fases. De ahí la importancia de su diagnóstico precoz para evitar su progresión.

Cuadro de estadios

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En el estadio 5 requiere incluir en el tratamiento la terapia renal sustitutiva en cualquiera de sus formas (hemodiálisis, diálisis peritoneal, trasplante renal). Se puede llegar a ella por múltiples enfermedades que afectan a los riñones, siendo las más importantes, en orden de frecuencia, la Hipertensión Arterial y la Diabetes Mellitus.


Los típicos síntomas de la insuficiencia renal son: cansancio, palidez, sequedad de piel y picor generalizado, olor o sabor de boca amargo, hinchazón de párpados ó miembros inferiores, falta de apetito, nauseas, alteraciones en las características de la orina ó disminución de su cantidad de forma mantenida, debilidad ó calambres musculares.

Trabajamos en coordinación con otros servicios (Endocrinología, Cardiología, Medicina Interna, Radiología, Urología y Anatomía Patológica) para el correcto diagnostico y medida de la función renal, con el fin de pautar un tratamiento médico y dietético que evite la progresión de la ERC hacia el estadio 5 y evitar la diálisis.

En España hay más de 3,5 millones de personas que tiene insuficiencia renal en cualquiera de sus estadios (estudio OSERCE 2005). La International Society of Nephrology recomienda que los pacientes con insuficiencia renal crónica, a partir del estadio III, han de estar bajo el cuidado de los nefrólogos, con el fin de evitar la progresión hacia situaciones de diálisis. Por otra parte, la insuficiencia renal se considera un factor de riesgo cardiovascular contra el que también hay que luchar.