¿Cómo es el tratamiento del asma estable?

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El objetivo del tratamiento es que pueda hacer vida normal, la medicación que disponemos para el asma es muy eficaz y el asmático puede llegar a estar sin síntomas, a controlarse, evitar las crisis y la pérdida de función respiratoria. (link ¿QUÉ SIGNIFICA CONTROLAR EL ASMA?)


Fármacos para tratar el asma

Según la acción de los medicamentos se clasifican en antinflamatorios y broncodilatadores.


Los antiinflamatorios, son los más importantes. Eliminan o mitigan la inflamación de los bronquios que es la causa del asmaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, al desinflamar los bronquios, desaparecen los síntomas y aumentan la capacidad pulmonar, evitan que la inflamación vaya a más y se generen crisis asmáticas. Los más utilizados son:


  • Corticoides inhalados.
  • Antagonistas de los receptores de los leucotrienos por vía oral.

Para un subgrupo de pacientes, con asma bronquial de difícil control, se utilizan tratamientos biológicos con anticuerpos monoclonales para actuar a nivel inmunológico en la inflamación que se produce en los pacientes asmáticos, se administran con periodicidad cada 15 días o una vez al mes, subcutáneo o intravenoso.

Los broncodilatadores, actúan sobre el músculo de los bronquios, dilatándolo y permitiendo que el aire pase mejor. Los principales broncodilatadores para el asma son:


  • Agonistas beta-2-adrenérgicos. Se administran por vía inhalada. Unos tienen un inicio de acción rápido y tiempo de acción corto y se usan como medicación de rescate y otros actúan más lentamente pero su acción es prolongada de 12 a 24 horas y se usan como medicación de mantenimiento asociado a corticoides inhalados.

  • Anticolinérgicos. Se usan de forma inhalada. También los hay de inicio de acción rápido y cuya acción dura 4-6 horas, se puede utilizar de rescate como alternativa a los agonistas beta-2-adrenérgicos de acción corta. Y los hay de acción de 24 horas que se utilizan en combinación con los beta 2-adrenérgicos de acción larga y corticoides como tratamiento de mantenimiento.

  • Teofilinas por vía oral. Actualmente se usan menos.

Vía de administración

La vía inhalada es la de elección para la administración de la mayoría de los fármacos empleados habitualmente en el tratamiento del asma. Aunque no es la única vía de administración como hemos visto previamente

Es muy importante que realice correctamente la maniobra de inhalación y maneje el inhalador que se le ha pautado de forma correcta. Porque esto puede influir en la eficacia de los medicamentos y en el control de los síntomas. Le recomendamos que revise la información específica sobre terapia inhalada.


Tratamiento de rescate y tratamiento de mantenimiento. ¿Qué son, diferencias, para que sirven?

El tratamiento de rescate sirve para aliviar o tratar un síntoma puntual, se usan fármacos broncodilatadores de acción rápida y con un tiempo de acción corto. Todos los pacientes con asma tienen prescrito un fármaco de tratamiento de rescate.

Cuando el asma, provoca síntomas frecuentes, no ocasionales, prácticamente a diario, que llevan a utilizar la medicación de rescate con frecuencia, se habla que el asma no está controlada y que precisa un tratamiento de mantenimiento que se realiza a diario y durante un periodo más largo de tiempo.

Es importante, que sepa identificar dentro del tratamiento que le ha prescrito su médico, cual es de rescate y cual es de mantenimiento, y como utilizarlos.

En el asma, existe una variabilidad de los síntomas que ocasiona que la necesidad de medicación pueda variar con el tiempo, con las épocas del año, etc. permitiendo ajustar la dosis, los fármacos o incluso a veces es posible suspender la medicación de mantenimiento. Pero esto siempre tiene que ser indicado por su médico, que le establecerá un plan de actuación y manejo de fármacos adecuado para usted.


¿Todos los asmáticos toman los mismos tratamientos? ¿De qué depende que se usen más o menos?

No todos los asmático reciben el mismo tratamiento, este depende de la gravedad de la enfermedad, los síntomas, la función pulmonarEste enlace se abrirá en una ventana nueva. Además, la gravedad no es fija, puede variar a lo largo del año, por lo que un paciente con asma puede precisar que se ajuste la medicación periódicamenteEste enlace se abrirá en una ventana nueva.




El tratamiento del asma es escalonado y basado en la gravedad y síntomas. El objetivo inicial es alcanzar un control rápido y mantenerlos



El tratamiento del asma es escalonado y basado en la gravedad y síntomas. El objetivo inicial es alcanzar un control rápido y mantenerlos. Se sube de escalón cuando éste es insuficiente y se baja cuando el control es adecuado, para intentar, controlar el asma con la menor medicación posible.

Antes de subir de escalón, y prescribir más medicación, o dosis, es importante comprobar que se realiza correctamente la medicación, técnica inhalatoria, pautas, o descartar que los síntomas se deban a otras enfermedades.

Para bajar de escalón, se recomienda un periodo de estabilidad de los síntomas de al menos tres meses, y revisar si el nuevo ajuste de medicación ocasiona una pérdida de control del asma. En algunas ocasiones, este descenso puede llevar incluso a suspender la medicación de mantenimiento por completo, como hemos explicado antes, no quiere decir que está curado, pues el asma es una enfermedad crónica, quiere decir que tiene un asma leve, bien controlado y que en ese momento no precisa tratamiento de mantenimiento.

Los escalones de tratamiento dependen de la gravedad y síntomas. Se comienza con medicación de rescate. Si usa esta medicación más de dos veces a la semana, acuda a su médico, es probable que necesite además una medicación de mantenimiento.

La medicación mantenimiento se administra a diario y por periodos prolongados, la base de este tratamiento son los glucocorticoides inhalados, se pueden usar solos o asociados a broncodilatadores de acción larga (su acción dura 12 o 24 horas) o a antagonistas de los receptores de los leucotrienos. Cuando estas asociaciones no son suficientes para controlar la enfermedad, se pueden asociar otros broncodilatadores (teofilinas), corticoides por vía oral o incluso tratamientos biológicos con anticuerpos monoclonales para un subgrupo de pacientes con asma grave de difícil control.


Vacunación antigripal y antineumocócica

La vacunación antigripal y la vacunación del neumococo para pacientes asmáticos de más de 65 años, es importante para prevenir crisis de asma graves provocadas por las infecciones de estos gérmenes.


Vacunas para la alergia y el asma

Los síntomas característicos del asma, en muchas ocasiones, suelen estar acompañados de rinitis (estornudos muy frecuentes, picor de nariz, taponamiento nasal, goteo nasal), y a veces de conjuntivitis (enrojecimiento y picor ocular, lagrimeo).

En más de la mitad de los casos está producido por una reacción alérgica, es el llamado asma bronquial extrínseco.

Los alergenos que con más frecuencia causan el asma y que están en el aire que nos rodea, son: el polvo doméstico, a través de unos parásitos que viven en él y que se llaman ácaros; las esporas de hongos microscópicos; el polen de plantas que es transportado por el aire, como el de algunas hierbas; los epitelios de animales que conviven con el paciente, tales como gatos, perros, hámster, etc.

A veces el alérgeno es alguna sustancia relacionada con el trabajo, como la harina en los panaderos, el polvo de madera en los carpinteros, las pinturas plásticas en los talleres de coches, algunos barnices, sustancias que se producen en la fabricación de plásticos y un largo etc.

En muy pocas ocasiones el asma está producida por alimentos, aunque esto suele suceder casi exclusivamente en niños pequeños y con una afectación generalizada.

En los casos en los que no se puede evitar totalmente el contacto con los alérgenos desencadenantes y los síntomas son importantes, se pueden emplear tratamiento para disminuir esa sensibilización, generalmente se usan vacunas específicas, con objeto de que el organismo del paciente desarrolle un sistema "defensivo" frente a la sustancia específica.

El empleo de estas vacunas requiere un estudio riguroso por el especialista, que indicará si está indicado en su caso, la aplicación de estos tratamientos dura varios años.


Plan de acción y educación terapéutica

El plan de acción es un conjunto de instrucciones escritas e individualizadas para cada paciente, dependiendo de la gravedad y control de su asma, tratamiento que su médico le dará. El objetivo es que reconozca los síntomas de empeoramiento y actúe para evitar una crisis grave. En el plan de acción se refleja el tratamiento habitual, y como aumentar o introducir otros medicamentos si el asma empeora y por supuesto, saber cuándo debe solicitar ayuda médica o acudir a Urgencias. Es muy importante que entienda como usarlo y lo revise periódicamente con su médico.

El plan de acción está basado en un proceso continuo de educación terapéutica, en la que el paciente y/o cuidadores van adquiriendo conocimientos y habilidades básicas para un mejor manejo del asma, es un proceso individualizado y progresivo, es importante que le exprese a su médico las dudas que tenga. A continuación, le detallamos algunos aspectos básicos:

  • Diferenciar medicamentos de mantenimiento y medicamentos de rescate.
  • Entender la importancia de tomar cada día la medicación y tal y como se la ha prescrito el médico. Aunque al cabo de unos días se perciba mejoría e incluso se quede sin síntomas, necesita seguir tomándolos, si los suspende antes de tiempo puede volver a tener síntomas.
  • A veces, cuando ya no presente síntomas, puede olvidarse de tomar la medicación, intente hacerla coincidir con hábitos, o coger una rutina.
  • Pregunte a su médicos todas las dudas o miedos que tenga sobre el uso de la medicación.
  • Es importante, como hemos hablado, previamente que maneje correctamente los inhaladores y sepa realizar la técnica de inhalación (link a Terapia inhalada).
  • Identifique y evite las sustancias que empeoran su asma
  • Conozca los síntomas de asma y cuando está sufriendo un empeoramiento, y como actuar según el plan de actuación que le ha dado su médico.