Rehabilitación respiratoria

La rehabilitación pulmonar es una parte importante del tratamiento de la EPOC. Es una terapia para mejorar su capacidad de ejercicio y su calidad de vida. Hay diferentes programas de rehabilitación, pueden tener diferente duración y tipos de ejercicios. Estos programas están organizados y coordinados por una enfermera o un fisioterapeuta. Con estos programas las personas con EPOC pueden experimentar grandes beneficios como menor necesidad de medicamentos, reducir las hospitalizaciones y las visitas al médico, controla ansiedad, estrés, etc.

El control de la respiración forma parte de los programas de rehabilitación respiratoria. Es muy importante y puede ayudarle a recuperarse después de un episodio de falta de aire, o con la actividad física,… Puede aparecer fatiga por no respirar correctamente, respiraciones muy superficiales, rápidas, pueden no llenar los pulmones de forma adecuada. Hay dos técnicas, practíquelas hasta que le sean fáciles de realizar.

Respire frunciendo los labios. Uno de los problemas de los pacientes con EPOC es la limitación a la salida del aire, el aire entra y no se logra expulsar del todo. Este tipo de respiración ayuda a expulsar más cantidad de aire.

  • Relaje el cuello y músculos.
  • Inspire por la nariz y cuente hasta 2 mentalmente
  • Coloque los labios fruncidos, cerrándolos sin apretar.
  • Suelte el aire lentamente contando hasta 4 o más.

Respiración diafragmática. El diafragma es el músculo respiratorio más importante de la respiración:

  • Empiece a realizar estos ejercicios en posición de tumbado con las piernas flexionadas, con una almohada bajo las rodillas
  • Ponga una mano en el pecho y otra en el abdomen.
  • Tome aire por la nariz contando mentalmente hasta 2, notará que se hincha el abdomen.
  • Sople por la boca, su abdomen desciende.
  • Cuando lo realice cómodamente, pase a realizarlo sentado.

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Los pacientes con EPOC presentan secreciones cuando estas se localizan en la vía periférica, pueden aumentar el trabajo respiratorio para llevar las secreciones a una zona donde con la tos las pueda expulsar, cuanta más tos, más irritación de los bronquitos y más ahogo. Existen ejercicios para intentar que la tos sea más efectiva. Lo ideal es hacerlo a primera hora de la mañana, aunque es importante hacerlo varias veces a lo largo del día y con mayor frecuencia cuando este más cargado de secreciones.

  • Coja aire por la nariz
  • Aguante 3 segundos
  • Sople con los labios fruncidos hasta que no quede más aire.
  • Otra forma es soltar aire por la nariz lentamente o por la boca como si fuese a empañar un cristal.

Primero hágalo boca arriba, después sobre el lado derecho y luego sobre el lado izquierdo Incorpórese y tosa.