Según el Instituto Nacional del Cáncer, el cáncer es causado por cambios (alteraciones) en los genes que controlan el crecimiento y la muerte normal de las células. Algunos hábitos y factores ambientales pueden facilitar que ciertos genes permitan el desarrollo del cáncer. El consumo del tabaco, la dieta, la exposición a los rayos ultravioleta (UV) del sol o la exposición a carcinógenos (sustancias que causan cáncer) en el lugar de trabajo o en el ambiente pueden favorecer estos cambios.


Algunas alteraciones genéticas son heredadas (del padre, la madre, o de ambos). Sin embargo, el haber heredado una alteración en un gen no siempre significa que la persona se verá afectada por el cáncer; sólo significa que las posibilidades de padecer cáncer son mayores.


Hospital Quirónsalud Madrid tiene una consulta especializada en Consejo Genético, en la que se puede estudiar la influencia genética del árbol genealógico en lo que respecta a la incidencia de algunos tumores.