La fórmula más aceptada para disminuir la incidencia de cáncer es seguir una serie de pautas saludables:

  • No fumar.
  • Dieta saludable rica en verduras y frutas y disminuir las grasas animales.
  • Hacer ejercicio regularmente y evitar el sobrepeso.
  • Evitar los rayos directos del sol, usar protector solar.
  • Consultar al médico con regularidad y ante síntomas de pérdida de peso sin justificación, alteración del tránsito intestinal, hemorragias, tos persistente o ronquera y alteraciones de la piel.
  • Realizar los controles regulares recomendados. Aunque mejoremos nuestra salud con estas advertencias, existen otros factores heredados que no se pueden evitar, es decir hay una herencia que favorece la aparición de ciertos cánceres. Este punto es muy importante.


Existe hoy en día la posibilidad de estudios genéticos que determinan las posibilidades de afectación de nuestra línea familiar. El tener este perfil no quiere decir que suframos con seguridad la enfermedad, pero las personas que tienen una mayor probabilidad de verse afectadas por el cáncer, pueden ayudarse evitando los factores de riesgo siempre que sea posible y examinándose regularmente para que, si se presenta el cáncer, se pueda detectar y tratar temprano. El tratamiento suele ser más efectivo cuando la enfermedad se detecta de forma precoz.


Las pruebas de detección más habituales son la colonoscopia o la prueba de sangre oculta en las heces, la mamografía y la citología (prueba de Papanicolaou) que pueden advertir de lesiones precancerosas o cánceres incipientes que pueden ser tratados cuanto antes.
En Hospital Quirónsalud Madrid vemos la oncología como una unidad de diagnóstico y tratamiento, pero también de prevención.
En este sentido contamos con una consulta de Consejo Genético de la que pueden beneficiarse sus familiares, así como una consulta de chequeos médicos.