El tratamiento de los tumores del sistema músculo-esquelético es complejo y depende, entre otros factores, de la naturaleza del tumor (benigno o maligno), de su localización y de la edad del paciente.

Es importante resaltar, que desde hace un par de décadas la amputación del miembro ha dejado de ser la técnica de elección y ya no se realiza en un alto número de casos. En su lugar, ha ganado protagonismo la cirugía de preservación de la extremidad en la que gracias al desarrollo de los métodos de diagnóstico que permite delimitar la extensión del tumor y al empleo de trasplantes óseos, prótesis tumorales o combinaciones de ambos se consigue un control tumoral conservando una gran funcionalidad en el paciente.

onco-musculo-esqueletico


Probablemente, la patología tumoral del sistema músculo esquelético por su infrecuencia, complejidad de las imágenes radiológicas, apariencia histopatológica, así como de las serias consecuencias que se originan de biopsias y tratamientos inadecuado, necesita un manejo clínico que debe ser llevado a cabo por un grupo de especialistas con formación específica, que permita un adecuado diagnóstico, la introducción de terapias adyuvantes, así como el tratamiento quirúrgico y el análisis correcto de los especimenes resecados. El tratamiento multidisciplinar se hace hoy imprescindible.

Es de reseñar que el porcentaje de mortalidad de este tipo de tumores ha mejorado de una forma espectacular en las dos últimas décadas y se puede afirmar que entre todos los tipos de cáncer, los tumores malignos del sistema músculo-esquelético, son los que más se ha progresado para su control. Se ha llegado a porcentajes del 60-80% de supervivencia a los 5 años, con tumores de alto grado de malignidad y sin metástasis detectables en el momento del diagnóstico inicial, mientras que el porcentaje de supervivencia de tumores malignos de bajo grado de malignidad se sitúa alrededor del 70–100% de los casos.

Las causas de este gran avance es multifactorial y podemos resumirlos en lo siguientes puntos:

  • Advenimiento de los diferentes protocolos de poliquimioterapia.
  • Conocimiento exacto de la localización del tumor (mediante RM).
  • Avance en el desarrollo de las técnicas quirúrgicas.
  • Conocimiento de la historia natural de los tumores.
  • Desarrollo de Unidades Multidisciplinares

Experiencia del equipo:

Dr. Rafael Canosa: actualmente jefe de servicio de traumatología y ortopedia del Hospital Quirón.
Ha sido durante 10 años jefe de servicio de la Fundación Hospital Alcorcón.

Dr. Ignacio Álvarez: especialista en tumores de columna.


Colaboración con otras especialidades:

Unidad multidisciplinaria de Tumores Músculo Esqueléticos.

La unidad está formada por:

Servicios médico básicos:

  • Cirugía ortopédica oncológica
  • Radiología músculo - esquelética
  • Patología músculo - esquelética
  • Oncología médica
  • Oncología radioterápica
  • Medicina nuclear
  • Enfermería
  • Rehabilitación

Servicios médicos complementarios:

  • Cirugía general
  • Cirugía vascular
  • Cirugía torácica
  • Cirugía plástica y reparadora
  • Psiquiatría
  • Psicología

Sesiones Clínicas

El comité de tumores de esta especialidad realiza sesiones periódicas que ayudan a la toma de decisiones y obligan a los especialistas implicados a una actualización médica continuada. Se planifican dos tipos de sesiones periódicas denominadas:

Sesión de aproximación diagnóstica.
Sesiones para valorar los diagnósticos diferenciales, la necesidad de la toma de biopsia, el tipo de biopsia y la localización de la biopsia
Asistentes: Cirujano Ortopédico, radiólogo y patólogo

Sesión de aproximación terapéutica.
Sesiones para valorar el tratamiento a realizar posterior a los resultados de la biopsia y/o de la resección definitiva del tumor
Asistentes: Cirujano ortopédico, radiólogo, patólogo, oncólogo, radioterapeuta, cirujano vascular, cirujano plástico…
Beneficios que se obtienen al acudir a una unidad de estas características:

  • Ofrecen el mejor cuidado a los pacientes, tanto desde el punto de vista de diagnóstico como terapéutico.
  • Ofrecen o intentan alcanzar la mayor supervivencia posible (de acuerdo a las estadísticas de los Centros de referencia mundial).
  • Utilizan la tecnología de última generación evitando duplicidad de pruebas.
  • Realizan trabajos de investigación clínica que verdaderamente ofrezcan beneficios a la mejoría de la calidad de vida de los pacientes y a una mayor supervivencia.
  • Colaboran en protocolos multi-institucionales tanto nacionales como extranjeros.
  • Colaboran con entidades que ayudan a la educación y soporte emocional de los pacientes y familiares afectos con tumores malignos.