La obesidad ha sido considerada durante años como un problema de falta de voluntad, pero actualmente existe pleno consenso en tratar la obesidad como una enfermedad de origen multifactorial, en la que se implican tanto factores biológicos como psicológicos y sociales.

En España la prevalencia de la obesidad está aumentando tanto en niños como en adultos.

El carácter multifactorial del trastorno y la gravedad de las patologías asociadas (diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardio y cerebro vasculares, apnea del sueño, infertilidad, cáncer...) hacen necesario su abordaje desde un enfoque multidisciplinar que incluye a los profesionales de la nutrición clínica y de la psicología.

En la Unidad de Trastornos de la Alimentación se elabora un plan de tratamiento personalizado que incluye las patologías asociadas y aborda los elementos que mantienen el proceso. Además, se promueve mediante estrategias psicológicas y educacionales, el desarrollo de un estilo de vida saludable y la adquisición de hábitos que favorecen la pérdida de peso y el mantenimiento de esa pérdida en el futuro.

La meta principal de la intervención no sólo es perder peso, sino también mejorar el estado físico y psíquico, alcanzando una mayor calidad de vida del paciente.