El servicio Endocrinología Pediátrica diagnostica y trata, sobre todo, problemas de crecimiento (talla baja), alteraciones en la pubertad (inicio puberal precoz), diabetes mellitus, sobrepeso y obesidad y alteraciones tiroideas.

A todos los niños que acuden a una consulta de este tipo, se les realiza una historia clínica detallada (con antecedentes personales y familiares y motivo de consulta) y una exploración física completa, donde se hace especial hincapié en la determinación del peso, talla e índice de masa corporal (IMC), proporciones corporales, velocidad de crecimiento y desarrollo puberal.

Pruebas diagnósticas.

Las pruebas complementarias a realizar, dependerán del tipo de patología al que nos enfrentemos. La radiografía de mano izquierda es fundamental a la hora de determinar la maduración ósea, a su vez, muy importante en la valoración del crecimiento y desarrollo puberal en la infancia, por lo que se trata de una de las principales pruebas diagnósticas que se solicitan. Junto a ella, en ocasiones es necesaria una determinación analítica hormonal (según el proceso sospechado): Hormonas tiroideas, hormona de crecimiento, sexuales, etc.

En el caso de los niños con diabetes, se hace un seguimiento trimestral clínico y del control glucémico (Hemoglobina glicosilada y otras determinaciones).

En estas consultas, o antes si el paciente lo precisara, se atenderán todas las dudas que presenta el paciente y sus padres en relación a su enfermedad y las diferentes situaciones con las que pueden encontrarse en su vida diaria (alimentación, insulina y ejercicio).