Tratamiento: eco-bloqueo

En la Unidad del Dolor Quirónsalud Tenerife se atiende a pacientes que llevan años peregrinando de especialista en especialista sin encontrar una solución a su problema médico.
En los últimos años, en el tratamiento del dolor crónico no oncológico se ha extendido una nueva técnica, denominada eco-bloqueo, en cuyo desarrollo y aplicación los especialistas de Quirónsalud Tenerife son pioneros en las Islas. Consiste en utilizar las imágenes del ecógrafo para aplicar la anestesia regional o hacer una punción a un paciente. Hasta no hace mucho se hacía 'a ciegas' guiados por los conocimientos anatómicos de los especialistas o través de rayos X; sin embargo, esta última técnica tiene inconvenientes ya que obliga a radiar al paciente y a utilizar un quirófano.

La utilización del ecógrafo para los bloqueos con anestesia lo cual supone numerosas ventajas:

  • Mejora de la seguridad y reduce las complicaciones.
  • Acorta el tiempo de estancia en el hospital.
  • Reduce el índice de morbi-mortalidad.
  • Ofrece una mayor eficiencia, ya que se requiere menos analgesia postoperatoria.
  • Limita los bloqueos fallidos y posibles lesiones nerviosas al confirmar la correcta distribución del anestésico.

Al utilizar la ecografía para guiarse, los anestesiólogos pueden manipular la punta de la aguja de tal forma que se asegura el pinchazo con más fiabilidad, ya que permite ver la aguja, el nervio y el resto de la anatomía. Asimismo, con la ecografía se puede detectar en tiempo real un posible neumotórax o taponamiento cardíaco, con lo cual el rápido diagnóstico en el mismo quirófano puede salvar una vida.

Niveles

En el tratamiento del dolor crónico pueden establecerse tres niveles: un primer nivel, que incluye infiltraciones superficiales, Neuroestimulación Eléctrica Transcutánea o TENS y bloqueos superficiales; un segundo nivel, más específico y que contempla la utilización de toxina botulínica, técnicas de radiofrecuencia y fármacos que se administran en quirófano: y un tercer nivel, relacionado con técnicas neuro-quirúrgicas. Este último consiste en la utilización de un dispensador o bomba de infusión que se coloca bajo la piel (de forma similar al marcapasos) y que se encarga de administrar el fármaco directamente en la médula de forma que se interrumpe la señal del dolor antes de que ésta llegue al cerebro. Así se evita que el paciente se tenga que pinchar a diario, aunque sólo está indicado en enfermos con los que ya se ha probado de todo.