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En los últimos años, el número de personas afectadas de obesidad y todas las enfermedades metabólicas asociadas a ella, como la cardiopatía isquémica, la diabetes mellitus tipo 2, el hígado graso o la hipertensión, no ha hecho más que aumentar en los países desarrollados. No en vano, esta patología, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define como una acumulación anormal o excesiva de grasa perjudicial para la salud, ha llegado a ser considerada como una de las epidemias del siglo XXI.

La Unidad de Obesidad y Control Metabólico de Hospital Quirónsalud Tenerife está formada por un equipo multidisciplinar de profesionales integrado por médicos, psicólogos y nutricionistas centrados en ayudar a las personas con sobrepeso y obesidad a perder peso de forma saludable y permanente. Para ello ha puesto en marcha este servicio cuyo princial objetivo es ayudar, con criterios de seguridad y eficacia, a las personas que sufren este problema de salud ofreciéndoles las últimas novedades terapéticas para perder peso.

Tratamiento

El primer tratamiento que deben abordar los pacientes con sobrepeso u obesidad debe ser médico y ha de estar orientado por especialistas en dietética y nutrición, así como por endocrinos que orienten en todo el proceso al paciente. Esta es la manera más segura y eficaz de perder peso y se basa en la reeducación alimentaria, la modificación del estilo de vida y la práctica de ejercicio físico.

No obstante, para muchas personas esto no es suficiente por lo que han de valorar someterse a otros tratamientos para alcanzar el peso ideal y lograr así una calidad de vida óptima, lejos de los problemas de salud y complicaciones físicas y psicológicas que acompañan a las personas con sobrepeso u obesidad.

Si bien la cirugía bariátrica lleva muchas décadas siendo el procedimiento de referencia por su eficacia a largo plazo para este tipo de pacientes, en los últimos años las técnicas endoscópicas han ido posicionándose como una alternativa menos agresiva. De hecho, los tratamientos endoscópicos no sólo tienen escasas complicaciones, sino que también resultan útiles para el 75% de los pacientes, que pueden llegar a lograr una pérdida de peso mínima del 25%.

En concreto, estos tatamientos están especialmente indicados en pacientes con sobrepreso grado II y con obesidad grado I o II en los que el tratamiento médico ha fracasado, también en las pesonas con obesidad mórbida que no quieran operarse o para los que la criguía esté contraindicada o suponga un riesgo excesivo. También se recomiendan para las personas que deban de perder peso antes de someterse a una cirugía baríatrica.

La manera más sencilla e internacionalmente aceptada de medir el grado de obesidad es el índice de masa corporal (IMC), que se expresa en kg/m2 y que se calcula dividiendo el peso entre la altura al cuadrado. Existe consenso cientrífico en definir que existe sobrepeso cuando el IMC es igual o superor a 25km/m2 y que una persona sufre obesidad cuando este indicador es igual o superior a 30kg/m2.