Las varices además de un problema funcional suponen un problema antiestético muy común, y su incidencia aumenta significativamente a partir de los 40 años, siendo el componente hereditario el factor más común causante de la aparición de las varices.

Los cambios hormonales juegan un papel importante, y esto probablemente explica por qué las mujeres sufren de varices más que los hombres. Otros factores que contribuyen son la obesidad o permanecer de pie durante periodos prolongados.

Las varices se generan cuando el retorno venoso desde las piernas al corazón no se realiza correctamente. Cuando las válvulas de las venas no funcionan adecuadamente, la sangre se filtra a través de las válvulas y se generan flujos en la dirección equivocada. La sangre llena en exceso las venas, y éstas se distienden a vasos menores más superficiales, provocando su dilatación, generando las varices y los bultos varicosos visibles a través de la piel.

Las paredes y las válvulas de las venas son muy finas y elásticas, y se pueden dilatar debido a una gran variedad de condiciones incluyendo el embarazo, factores hereditarios o la edad. Cuando las venas varicosas se vuelven en un problema serio, se le conoce como insuficiencia venosa crónica y los síntomas incluyen dolor, fatiga de las piernas y pesadez, y es una dolencia que habitualmente empeora a medida que avanza el día. La insuficiencia venosa crónica si no se trata a tiempo, puede causar ulceraciones, que pueden ser muy difíciles de resolver.


La tecnología láser actual nos ofrece ahora un procedimiento mínimamente invasivo para la eliminación de las venas varicosas.

El tratamiento de las varices con láser funciona tratando térmicamente el trayecto de la vena, provocando de esta manera su obliteración. La energía láser es entregada dentro de la vena por una fibra óptica que es introducida por medio de un catéter. Para introducirla se realiza una pequeña incisión para crear un punto de entrada del catéter a través del cual se introduce la fibra óptica.

Cuando se emite el láser, la pared de la vena se retrae y posteriormente se cierra. Las venas sanas que rodean la vena cerrada pueden restaurar el flujo normal de la sangre a la zona tratada. El láser se suele emitir de forma continua a lo largo del trayecto de la vena afectada, a la vez que se va retirando hasta su total cobertura.

Para los vasos estéticamente molestos y más superficiales, las telangiectasias, existe otra técnica no invasiva, que nos permite en pocas sesiones eliminarlos hasta su completa desaparición. En este caso el tratamiento se lleva a cabo realizando disparos a través de la piel, protegiéndola con sistemas de enfriamiento cutáneo activos a la vez que realizamos el tratamiento.


Ventajas del tratamiento con láser endovenoso

  • Procedimiento de eliminación de varices mínimamente invasivo.
  • Excelentemente bien tolerado por los pacientes.
  • Mínima tasa de complicaciones.
  • Cirugía ambulatoria con deambulación inmediata.
  • Excelentes resultados estéticos y funcionales, sin cicatrices.
  • Máxima tasa de eficacia por encima del 95%.