¡Juntos somos más fuertes!

otros compañeros, sino porque entendisteis que era el momento para darlo todo, no os habéis mirado a vosotros mismos, no os ha importado salir de vuestra zona de seguridad, desde vuestra humildad, para dar todo lo bueno de vosotros en Servicios donde en estos momentos se necesitaba más ayuda. Gracias por estar en medio de la tormenta, poniendo vuestras manos, vuestro corazón, sin importar estar bajo la lluvia, empapados y para resguardaros: una bata, unos guantes, unas gafas, una mascarilla, un gorro, unas calzas... Y allá vais, en la Planta... a llenar por un momento la soledad de ese paciente que sufre con su enfermedad, allá vais a ser una bocanada de oxígeno en su confinamiento. Y allá vais en la Urgencia para dar la mano y palabras de aliento, a ese que teme haber enfermado. Y allí estáis en la UCI, donde, aunque no os puedan ver, la mirada que les transmite compañía, tranquilidad y ánimo, se benefician cada minuto de vuestros cuidados. Nunca sabrán de vuestras angustias, de vuestros miedos, de vuestro cansancio... sólo quedará el mimo con el que los habéis cuidado y en vuestro corazón, el recordar cómo caéis cuando veis que no hay mejoría y vuestra euforia, cuando vais viendo que se aferran a la vida. Y allí estáis también ayudando, trabajando para cuidar en otros Servicios de otros pacientes que también nos necesitan, para cuidarlos en Plantas, para cuidarlos cuando le practicáis una cura, para cuidarlos cuando llegan con sus miedos a un quirófano, para estar en su recuperación en la sala de Reanimación o en una UCI improvisada. A vosotros compañeros celadores, que en todos estos sitios también estáis, siendo eslabón imprescindible en esa cadena de asistencia y cuidados, también a veces con vuestros miedos, con vuestras incertidumbres, pero, sobre todo, con vuestra profesionalidad. Y vosotros, los responsables, los que lleváis de la mano a vuestro equipo que igual sois uno de ellos, como os metéis en un despacho para poder seguir llevando adelante a vuestro Servicio. Y no quiero dejar atrás: A los internistas, intensivistas, que lloráis por dentro con los que no pueden salir adelante y celebráis cada triunfo de un paciente ante una enfermedad; a los médicos de puerta y pediatras, los cirujanos, los anestesistas. A las matronas y obstetras que estáis también ahí, ayudando a traer al mundo una nueva vida, esa vida que le dará más luz a ese arco iris que tanto necesitamos ver. A nuestros Servicios de Apoyo, compañeros de Rayos, compañeros de Laboratorio, compañeros de Farmacia y Almacén, compañeros de Anatomía Patológica. Y a vosotros, compañeros de Administración, compañeros de Mantenimiento, y compañeras empleadas de la limpieza. Vosotros, que cada día también os encontráis en medio de la tormenta, formando parte imprescindible de nuestro gran equipo. Gracias a todos por no desfallecer. Y os pido un gran favor, mis auxiliares, mies enfermeros, mis celadores, mis supervisores y coordinadores... ¡y permitidme que os cuide! Como dice la letra de la canción: "No te caigas, hoy... tú cógeme fuerte y seguiré contigo.”

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