La Unidad de Neuroestimulación Psicológica integra los últimos avances en neurociencias y modulación cerebral. Es una unidad pionera, con protocolos propios, que combina los avances neurocientíficos más eficaces para el desarrollo y modificación de los procesos mentales.

El diagnóstico se realiza con pruebas neuropsicológicas y mediante mapeo cerebral (QEEG). El mapeo consiste en la medición de ondas cerebrales y su comparación con bases de datos de personas de la misma edad, para determinar aquellos procesos que se correlacionan con trastornos psicólogos y la afectación de las funciones, que habitualmente se dan cuando hay daño cerebral. A partir de esos datos, se diseña el protocolo de intervención, que es único y personalizado para cada paciente.

Los servicios prestados (protocolos de intervención) se basan en la utilización de técnicas de neuroterapias. Se utiliza el Neurofeedback, o entrenamiento de ondas cerebrales, para llegar a desarrollar las áreas y conexiones neuronales, vinculadas a procesos cognitivos y afectivos, y conseguir estados cerebrales que correlacionen con los estados psicológicos que deseamos desarrollar.

También se estimula directamente el cerebro con técnicas no invasivas, como la estimulación eléctrica transcraneal (TDCs). Estas técnicas ayudan asimismo en trastornos en los que otros tratamientos fracasan, como el TDAH, Autismo, Alzehimer, Ictus, daño cerebral, dolor crónico, fibromialgia, ansiedad, depresión, entre otros.

Estos servicios están destinados tanto para adultos como para niños.