Autoimagen y autoestima

Autoimagen y autoestima

A lo largo de su crecimiento, tu hijo o hija irá desarrollando el concepto o imagen que tiene de sí mismo. Este concepto se profundiza en la pubertad, lo que se relaciona en gran parte con el hecho de que es en este momento cuando el niño desarrolla la capacidad de pensar en términos abstractos.

En esta fase tienen gran importancia los factores que ayudan al ya adolescente, a formar su identidad, en la que tiene un importante papel la construcción de su autoconcepto y autoestima.

En el desarrollo psicosocial valoraremos cuatro aspectos de crucial importancia: la lucha dependencia-independencia en el seno familiar, preocupación por el aspecto corporal, integración en el grupo de amigos y el desarrollo de la identidad.

Autoconcepto: cómo se ven a sí mismos

El autoconcepto se relaciona con la forma como un individuo se ve a sí mismo, cómo se define. Aquí tiene gran importancia la percepción de las habilidades que el joven va desarrollando, habilidades físicas, habilidades intelectuales y sobre todo habilidades sociales.

En esta etapa el entorno social tiene una gran importancia y ejerce una gran influencia a la hora de evaluar cómo se es y cómo se quiere ser. Especialmente en este momento en que ha surgido un nuevo liderazgo, el del "influencer" en las redes sociales, que crea un estereotipo con un gran impacto en los adolescentes.

La integración en el grupo de amigos es vital para el desarrollo de aptitudes sociales. La amistad es lo más importante y desplaza el apego que se sentía hasta entonces por los padres.

En esta etapa la preocupación por el aspecto corporal, es decir los cambios físicos y psicológicos que acompañan la aparición de la pubertad generan una gran preocupación en los adolescentes, sobre todo en los primeros años, con extrañamiento y rechazo del propio cuerpo, inseguridad respecto a su atractivo, al mismo tiempo que crece el interés por la sexualidad.

Autoestima: la forma en que se valoran

La autoestima se refiere a la valoración que tenemos de nosotros mismos y la forma en cómo nos juzgamos. Es un concepto abstracto que no puede expresarse claramente con palabras y que involucra a las emociones.

En esta imagen ideal juega un importante papel las comparaciones. Cuando los padres o maestros hacen comparaciones con otro niño que tiene mayores habilidades en un área específica, están creando una mayor brecha entre la imagen que el niño tiene de si y la imagen ideal que quiere tener lo cual lleva a que baje su autoestima. Esto ocurre en entornos con gran sobreprotección o en hogares donde los individuos son muy competitivos, autoritarios o tienden a la comparación con otros individuos.

Los padres deben poner especial cuidado en los conceptos que sus hijos tienen sobre si mismos desde la infancia y a lo largo de su crecimiento. Estos conceptos tendrán un gran impacto en su éxito académico, su felicidad, las decisiones que tome y el rumbo que tome su vida.

Estrategias para ayudar a desarrollar la autoestima de tu hijo

  • Trata a tus hijos con afecto. Los niños que se sienten queridos tienen una mejor valoración e imagen de sí mismos ya que se sienten merecedores de ese cariño.
  • Incentiva a tu hijo a adquirir nuevas habilidades. En la medida que el niño conozca y domine nuevas habilidades (un deporte, un idioma, hablar en público, alguna actividad cultural) tendrá un mejor concepto de sí mismo. Procura no ejercer demasiada presión ni obligarlo a hacer cosas que no le gusten.
  • Identifica las fortalezas de tu hijo y enfócate en resaltarlas. Cada niño tiene talentos o habilidades en áreas específicas que deben ser identificadas y reforzadas.
  • Identifica los puntos débiles con tu hijo y establece una forma de trabajarlos para mejorar.
  • Enseña a tu hijo la forma de elegir y anímalo a que tome sus propias decisiones, haciéndole ver los posibles riesgos que eso puede acarrear. Primero delega decisiones sobre cosas poco importantes y luego ve dejándole tomar decisiones en asuntos que impliquen una mayor responsabilidad.
  • Escucha tu hijo cada vez que tenga un problema. Trata de que él mismo analice la situación con el fin de que entienda como llegó a esa situación y plantee las medidas para solventarlo.
  • Evita incentivar al niño a ser el mejor en todo. Tener una carrera constante por la excelencia solo lleva a la frustración. Enseña a tu hijo que es necesario hacer las cosas bien hechas y esmerarse en lograrlo, pero que esto no siempre es posible y esta bien no ser siempre el mejor.


Bibliografía

  • AEP Asociación Española de Pediatría. Cruz Tratado de Pediatría, 11ª edición. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2017
  • Manual de diagnóstico y terapéutica en Pediatría". 6º edición. Ed. Panamericana. J. Guerrero-Fdez. A. Cartón Sánchez. A. Barreda Bonis. 2016
  • Nelson textbook of paediatrics Miller EK, Williams JV. Rhinoviruses. En: Kliegman RM, Stanton BF, St. Geme III JW, Schor NF.. 20ª ed. Elsevier. Philadelphia. 2018. p. 1612-3.
  • www.familiaysalud.esEste enlace se abrirá en una ventana nueva. AEPAP
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