Desarrollo físico y cambios corporales

Desarrollo físico y cambios corporales

La etapa comprendida entre los 15 y 18 años es considerada como la adolescencia media aunque a partir de los 17 años podemos hablar de adolescencia tardía, en esta fase continúan los cambios corporales que se iniciaron durante la pubertad. En las niñas estos cambios ya serán más modestos que en los chicos, dado que su patrón de crecimiento es mas tardío, y en ellos algunos de estos cambios continuarán en la adolescencia tardía.

Cambios físicos durante la adolescencia media

En esta segunda etapa de la adolescencia continúan sucediéndose los cambios corporales que se iniciaron en la pubertad.

Las niñas experimentan sus cambios físicos antes que los varones, por lo que al llegar a la adolescencia media la gran mayoría ya tuvieron un incremento acelerado de su estatura y peso corporal, al tiempo que ocurrieron en ellas diversos cambios hormonales que llevaron al inicio del ciclo menstrual. En la adolescencia media y tardía continúa el proceso de desarrollo de las mamas y cambios en la distribución de la grasa corporal, hasta adoptar un aspecto femenino adulto.

En la adolescencia media y tardía los varones experimentan mayores cambios físicos que las niñas, ya que es aquí cuando ocurre el principal estirón que hace que lleguen a incrementar su peso y estatura, aumenta la cantidad de vello corporal en especial en las axilas, espalda, piernas, barba y zona púbica, aumenta el tamaño de los genitales y se inicia la eyaculación. Esto último comienza como emisiones de semen de forma involuntaria en la noche durante el sueño, que desaparecen en la etapa adulta.

Es importante conversar sobre estos cambios antes de que se inicien, siendo el mejor momento de llevar a cabo estas conversaciones antes de que inicien la pubertad, sin embargo, en esta etapa se puede reforzar y profundizar en algunos temas y resolver dudas.

Cambios en las jóvenes

En el caso de las niñas, al llegar a esta etapa ya han experimentado los cambios corporales más visibles e incluso la mayoría ya tiene menstruaciones más o menos regulares.

Algunas jóvenes pueden presentar síntomas molestos que acompañan a la menstruación como es el caso del dolor abdominal, en ocasiones cefalea y/o las alteraciones del ritmo menstrual, pudiendo presentarse al inicio de este periodo algunas irregularidades que si persisten en el tiempo deben ser valorados por pediatra y/o ginecólogo especialista en adolescentes.

Es importante hacer ver que en la mujer el ciclo menstrual es reflejo de su fertilidad, es decir, su capacidad de quedarse embarazada y dar vida a un nuevo ser. Este es el momento para hablar sobre las relaciones sexuales y sus consecuencias, así como sobre los métodos anticonceptivos y la forma correcta de usarlos.

Tocar estos temas no lleva al inicio precoz de la actividad sexual, más bien contribuye a postergarla hasta que la joven sea lo suficiente madura y responsable para iniciar su actividad sexual.

Cambios en los jóvenes

En el caso de los varones es posible que los cambios de la pubertad aún no se hayan completado como ya hemos referido previamente.

Los cambios que ocurren en esta etapa pueden hacer que el joven sienta un mayor interés en el sexo y pueda experimentar atracción sexual. La presencia de eyaculaciones le hace sentir que ya está listo para la actividad sexual, lo que puede verse estimulado por las experiencias sexuales de sus amigos y la presión social que esto pueda representar para él.

Al igual que ocurre con las chicas, en esta etapa hay que preparar al varón sobre los riesgos que acompañan a la práctica de sexo sin protección y la necesidad de usar métodos anticonceptivos de barrera por ser la mejor forma de prevenirlos. Muchas veces los jóvenes piensan solo en protección frente el embarazo, olvidando el riesgo de adquirir enfermedades infecciosas de transmisión sexual que pueden causarles serias complicaciones a su salud.

En ocasiones el mayor tamaño corporal y el aumento en su fuerza hacen que los jóvenes se sientan listos para desafiar la autoridad de los padres, romper las reglas, enfrentar la vida y por ende sean más propensos a adquirir conductas de riesgo, muchas veces por imprudencia, como es el caso de ingerir drogas licitas, conducir motocicletas o vehículos sin usar las medidas de seguridad frente a un posible accidente.

Aunque el cuerpo ya haya alcanzado un grado de desarrollo avanzado, muchos procesos cognitivos, destrezas y experiencias no han completado su desarrollo.



Bibliografía

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  • www.familiaysalud.esEste enlace se abrirá en una ventana nueva. AEPAP
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