Disciplina

Disciplina a la hora de comer

La alimentación es un proceso clave para el crecimiento y desarrollo del niño. Sin embargo, esto no se limita solo a los nutrientes y los alimentos que los contienen, es importante también considerar aspectos como los hábitos de alimentación y la disciplina a la hora de comer.

Es fundamental para el desarrollo de buenos hábitos de alimentación en el niño cuidar el entorno donde come la familia y crear y mantener rutinas, en especial procurar comer juntos en la mesa y a las mismas horas.

Es importante ir incorporando los alimentos de manera progresiva, haciendo que las comidas sean variadas e ir implicando a los pequeños en la elección y preparación de los alimentos


Es necesario fomentar buenos hábitos de alimentación

Desarrollar buenos hábitos de alimentación es una labor que debes iniciar de forma temprana. Con una rutina estructurada se hará más fácil esta tarea, al tiempo que fomentará en ellos hábitos que serán de gran beneficio para su salud futura.

La clave se encuentra en establecer una rutina desde que involucre a todos los miembros de la familia y no solo a los niños. Esta rutina debe incluir buenos hábitos, entre los que se deben encontrar:

  • Comer siempre en la mesa y a las mismas horas.
  • Tratar de hacer juntos al menos una comida al día.
  • Incluir al niño en el proceso de planificar las comidas, eligiendo los platos a preparar y participando en su elaboración en partes del proceso que no sean peligrosos para él.
  • Avisar con anticipación cuando la comida estará lista para que se laven las manos antes de comer.
  • Crear un entorno agradable durante la comida.
  • Dar el ejemplo en todo momento, los niños aprenden más de sus padres por imitación de sus actos que por seguir las instrucciones que les dan.

Cómo manejar los conflictos a la hora de comer

Algunos de los problemas a la hora de alimentar a los niños tienen su origen en que estos no tengan apetito o que rechacen los alimentos que se les ofrece.

Algunas formas de resolver estos problemas son:

  • Evita darle alimentos fuera de las horas de las comidas, de esta manera es más probable que tenga hambre a la hora de comer y no rechace los alimentos.
  • Procura ofrecer al niño diversos tipos de alimentos, cuidando siempre que sean fáciles de comer. Si le das siempre el mismo tipo de comida corres el riesgo que no quiera consumir alimentos nuevos.
  • Si el niño tiene algún alimento preferido procura dárselo después de otros tipos de alimentos.
  • Si el niño no quiere comer anímalo a hacerlo de buena manera, si persiste en su conducta indícale que se retire tras lo cual el grupo familiar debe seguir comiendo. Guarda la comida y ofrécesela de nuevo posteriormente.
  • Apaga el televisor y retira las fuentes de distracción de la mesa al momento de comer.
  • No permitas que tu hijo se lleve la comida para consumirla en otro lugar de la casa.
  • Debes tener una conducta adecuada a la hora de comer, es muy importante que evites hacer comentarios negativos sobre los alimentos o sus gustos hacia ellos.

Consejos para mejorar el apetito de tu hijo

La falta de apetito en el niño es una de las preocupaciones más frecuentes. Un niño que no quiere comer genera preocupación tanto por lo difícil que resulta la hora de comer para la familia, como por la posibilidad de que esto le ocasione algún problema de salud.

La falta de apetito puede tener varias causas, desde un problema de salud (como intolerancia alimentaria o algún problema gastrointestinal que le origine molestias después de comer), hasta el hecho de que un sabor o una textura le resulten desagradables al niño.

Una vez valorados y tras la consulta con le pediatra los problemas que deban tratarse, podemos tomar algunas conductas para estimular el apetito del niño:

  • Presenta los alimentos de forma más atractiva a la vista. Pueden hacerse figuras geométricas o de animales con los alimentos lo que llamará la atención del niño.
  • Elabora nuevas recetas que ofrezcan otros colores y sabores.
  • Cambia la forma de presentación de los alimentos que no le gusten, por ejemplo, en vez de prepararlo cocido optar por formas como rebozado o en puré.
  • Usa derivados de los alimentos. Esto es una buena opción en el caso de niños que no quieren tomar leche, se les puede suministrar derivados lácteos como el queso o el yogurt.
  • Involucra al niño en la elaboración de la comida e incentívalo a probar como le quedó.
  • Haz que el niño aumente su actividad física. El gasto de energía por el ejercicio activará procesos que le llevarán a que sienta hambre.
  • Restringe la ingesta de alimentos o golosinas fuera de las horas de las comidas.
  • Modera la cantidad de líquidos o de pan que el niño consume durante la comida.


Bibliografía

  • AEP Asociación Española de Pediatría. Cruz Tratado de Pediatría, 11ª edición. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2017
  • Manual de diagnóstico y terapéutica en Pediatría". 6º edición. Ed. Panamericana. J. Guerrero-Fdez. A. Cartón Sánchez. A. Barreda Bonis. 2016
  • Nelson textbook of paediatrics Miller EK, Williams JV. Rhinoviruses. En: Kliegman RM, Stanton BF, St. Geme III JW, Schor NF.. 20ª ed. Elsevier. Philadelphia. 2018. p. 1612-3.
  • www.familiaysalud.esEste enlace se abrirá en una ventana nueva. AEPAP
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