Habito

El hábito de la actividad física

No hay duda de que disminuir el sedentarismo y tener una actividad física regular es bueno para la salud. El estilo de vida físicamente activo en la niñez es una buena forma de prevenir algunas enfermedades crónicas, que son frecuentes en la edad adulta, como hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer, obesidad, problemas músculo esqueléticos y problemas de salud mental, ya que disminuye el estrés, aumenta la autoestima y favorece las relaciones sociales…

Hay total unanimidad en recomendar la actividad física regular en el niño como hábito o estilo de vida, que iniciado en la infancia permite ser desarrollado y permanecer en la adolescencia y la vida adulta.

Es importante que promuevas la actividad física de sus hijos, por ello se dice que se debe predicar con el ejemplo. Si un niño ve que su padre practica deporte, se mostrará interesado en realizarlo. Hay que intentar planificar actividades familiares dinámicas y divertidas.


Algunos cuidados que hay que tener en cuenta

La actividad física además de ser una forma de juego constituye un importante estímulo para el desarrollo psicomotor del niño.

Cualquier actividad que implique movimientos puede ser considerada una actividad física. Esta puede ir desde paseos o juegos al aire libre, hasta la realización regular y formal de algún tipo de práctica deportiva en los niños más mayores

Se recomienda a estas edades estimular el juego y la actividad sin imponer reglas o metas muy definidas. Estas reglas se pueden ir incorporando de forma progresiva hasta llegar a los 6 años, es en esta edad cuando ya el niño puede realizar actividades que necesitan cumplir con un reglamento, como es el caso de los deportes individuales o de equipo.


La actividad física es una forma de expresión en el niño

Es importante tener en cuenta que los niños entre los 3 y 5 años tienen la necesidad de moverse, lo que lleva a que sean tan activos. En esta etapa los movimientos además de ser una forma de jugar y conocer su entorno constituyen una forma de expresar sus emociones y sentimientos.

Muchas veces su motricidad es impulsiva y constituye una forma de reaccionar ante emociones negativas, por ello es importante aprender a conocer sus gestos y movimientos para orientarles y enseñarles a manejar emociones negativas como la frustración o la ira.

Permitir al niño moverse es tan importante como alimentarlo bien o procurar que duerma por un tiempo suficiente. Hay que estimularlos a que se muevan.


La actividad física mejora la salud del niño

Moverse y ejercitarse es una forma de estimular el crecimiento y desarrollo de las estructuras de soporte del cuerpo, como lo son los huesos y los músculos, llevándolos a que sean más fuertes y se muevan con una mayor coordinación y equilibrio, lo que los hace menos vulnerables ante una lesión.

El ejercicio también trae beneficios a nivel respiratorio y cardiovascular, al incrementar la resistencia frente a los esfuerzos e incrementar la oxigenación de los tejidos.

El ejercicio es una buena forma de prevenir el desarrollo de obesidad infantil. Los niños activos suelen tener un peso corporal acorde con su estatura y con su edad ya que queman un mayor número de calorías en comparación con los niños que permanecen sedentarios.

En el caso de los niños que tiene dificultades a la hora de comer porque no tienen apetito, un aumento en la actividad física constituye una buena medida para combatir este problema, ya que una mayor actividad estimula los mecanismos corporales que originan la sensación de hambre.


¿Qué tipo de actividad física deben realizar los niños?

La actividad física puede incluir andar, ir en bicicleta, columpiarse o sesiones con más gasto energético como puede ser correr, juegos de pilla-pilla, saltar y actividades en el agua. Es necesario participar activamente en el juego y actividad física de su hijo.

No hay ningún deporte mejor que otro. Iniciarse en deportes de distintas modalidades da mayor posibilidad de desarrollo motor y expresividad creativa. Una vez conocidos varios deportes, podrá ir eligiendo aquel que le guste más y se adecúe a sus posibilidades, siendo preferible uno individual y otro en equipo.

Los niños deben realizar actividad física predominantemente del tipo aeróbico.

Actividades como correr, saltar, montar en bicicleta, nadar y caminar son formas de actividad física aeróbica. Es importante que a la hora de elegir el tipo de actividad a realizar tome en cuenta los gusto de tu hijo y factores como su condición física y su estado de salud.

Los niños deben realizar al menos unos 60 minutos de actividad física moderada todos o la mayoría de los días de la semana. Se considera que la práctica deportiva que se realiza en el colegio durante la jornada escolar no es suficiente para cubrir las demandas del niño. Es necesario, por tanto, complementar esta actividad, con otros espacios para moverse fuera de las clases de educación física a manera de actividad recreativa o con algún tipo de práctica deportiva regular.


Cuide siempre la seguridad del niño

La práctica de cualquier tipo de actividad física va acompañada del riesgo de sufrir algún tipo de lesión. Por ello hay que supervisar a los niños en todo momento e implementar medidas para disminuir este riesgo.

Es importante usar los equipos de protección acordes al ejercicio a realizar, tomar unos minutos para calentar y evitar movimientos bruscos o más allá de la resistencia física.

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