Desarrollando la autonomía en el niño

Autonomía del niño

Una de las misiones más importante de los padres es lograr que sus hijos sean independientes. La autoestimaEste enlace se abrirá en una ventana nueva y las relaciones sociales tienen un papel muy importante en esta etapa de la vida.

Desde muy pequeños estimulamos a los niños, muchas veces sin saberlo. Cuando son bebes nos esmeramos en que aprendan a decir mama o papa, luego en que coman con la cucharilla, que den su primer paso, que avisen cuando quieren ir al baño… todos estos son estímulos que ayudan a que los niños vayan alcanzando su desarrollo.

En la edad escolar se pierde un poco el control sobre ellos, son más autónomos, ya dan opiniones y pueden incluso contradecir a los padres.

Por ello incentivarlos a que hagan sus cosas por sí mismos, que sigan con sus logros y que además vayan adquiriendo independencia implica esfuerzo y dedicación por parte de padres y cuidadores


Ayudando al niño a ser autónomo

La autonomía debe comenzar con las acciones relacionadas directamente con el mismo. Comer, vestirse, lavarse los dientes, peinarse el cabello, arreglar sus cosas, irse a la cama, son cosas que el niño debe hacer solo una vez que las domine.

Los padres deben fomentar que el niño tome la iniciativa para hacer estas tareas y que las realicen de forma adecuada

Ya en la edad escolar el niño debe tener la responsabilidad de ejecutar algunas tareas más allá de su cuidado personal, como es el caso de:

  • Implícarle en las tareas domésticas.
  • Cumplir con sus deberes escolares
  • Arreglar su mochila
  • Llevar la ropa sucia al lugar de lavado
  • Arreglar su habitación
  • Ayudar a colocar y recoger la mesa
  • Alimentar y participar en los cuidados de la mascota
  • Participar en la elaboración de los alimentos

La forma de integrarlo a estas actividades es estableciendo una especie de cronograma que incluya las distintas tareas que deberá realizar y el momento para llevarlas a cabo. Al principio puede ser necesario recordarle estas tareas, pero con el tiempo ellos deben tomar la iniciativa y hacerlas solos sin que haya que recordárselo.

Procure ir iniciando estas actividades poco a poco. Una vez que el niño realice de forma adecuada las tareas indicadas, asigne nuevas responsabilidades. Vaya de las tareas más simples a las más complejas.

En la edad escolar funciona muy bien crear un sistema de recompensas cuando se ejecutan las actividades asignadas de forma correcta y a tiempo. Esto es una forma de motivar a su hijo a ser responsable y buscar ser cada vez más autónomo.

Es importante no hacer comparaciones con otros niños, recuerde que cada niño tiene su ritmo y su manera de hacer las cosas. Este siempre dispuesto a conversar con él sobre sus preocupaciones o las limitaciones que puedan ir surgiendo al momento de hacer las tareas asignadas, oriéntelo y guíelo en un mecanismo para superarlas.


Ser autónomo tiene grandes beneficios psicológicos para el niño

Los niños que tienen autonomía son por lo general más independientes, esto les hace sentirse capaces de desempeñar tareas que son de importancia para sus padres, lo que es favorable para el desarrollo y fortalecimiento de su autoestima.

El no ser necesario que este un adulto todo el tiempo con ellos para hacer determinadas tareas, les brinda la oportunidad de verse en la obligación de tomar decisiones, lo que lleva a mejorar su confianza y sentido de seguridad en sí mismos.


Guíe a su hijo en el proceso

Procure siempre estimular que su hijo haga cosas por sí solo. Es importante trasmitirle que él será un adulto, vivirá solo y en algún momento tendrá su familia, así que es importante ir aprendiendo a hacer las cosas poco a poco para que cuando llegue el momento sepa y pueda hacerlas solo.

La opinión de los padres tiene mucha importancia en la imagen que se hace el niño de sí mismo y por ende en su autoestima y en su personalidad, lo que incidirá en su felicidad y en las posibilidades de ser un adulto exitoso.

Vigile como se maneja en el colegio, con los amigos y ante situaciones de estrés. Ayude a superar las dificultades escolares o de relación con unos fuertes lazos afectivos.

Deje que desarrolle sus propios intereses: deportes, música, lectura, elegir sus amigos. Fomente el deporte y la lectura. Limite los dispositivos electrónicos.

Escuche y dialogueEste enlace se abrirá en una ventana nueva; esté disponible para que le cuente sus problemas.

Muéstrese orgulloso cuando cumpla sus tareas.



Bibliografía

  • AEP Asociación Española de Pediatría. Cruz Tratado de Pediatría, 11ª edición. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2017
  • Manual de diagnóstico y terapéutica en Pediatría". 6º edición. Ed. Panamericana. J. Guerrero-Fdez. A. Cartón Sánchez. A. Barreda Bonis. 2016
  • Nelson textbook of paediatrics Miller EK, Williams JV. Rhinoviruses. En: Kliegman RM, Stanton BF, St. Geme III JW, Schor NF.. 20ª ed. Elsevier. Philadelphia. 2018. p. 1612-3.
  • www.familiaysalud.esEste enlace se abrirá en una ventana nueva. AEPAP
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