Cuándo introducir nuevos alimentos

Cuándo introducir nuevos alimentos

¿Cuándo se debe introducir la alimentación complementaria?

A partir de los 6 mesesEste enlace se abrirá en una ventana nueva se suele empezar a dar otros alimentos distintos de la leche. Es lo que se llama alimentación complementaria. Pero nunca es para sustituir a la leche sino para complementarla.

No se recomienda introducir otros alimentos antes de los 4 meses (no presenta el desarrollo madurativo y psicomotor necesario) ni después de los 7 meses (pueden aparecer dificultades para la masticación).

Los nuevos alimentos se deben introducir en pequeñas cantidades, sin forzar.

Estos nuevos alimentos complementan a la leche materna (o a la de fórmula) que es esencial durante todo el primer año.

¿Cuándo introducir los diferentes alimentos?

Para empezar a dar alimentos nuevos al bebé es mejor esperar a que se sostenga sentadoEste enlace se abrirá en una ventana nueva, porque lo lógico es dárselos con cucharaEste enlace se abrirá en una ventana nueva. Algunos bebés aprenden muy pronto a abrir la boca para que entre la cuchara. Suele ser entre los 4 y los 7 meses.

Los bebés pueden aprender a beber en vaso también pronto. Es lo mejor para darles aguaEste enlace se abrirá en una ventana nueva.

Los cereales suelen ser el alimento que primero se inicia. Hay cereales sin gluten (maíz, arroz) y otros con gluten (trigo, centeno, cebada, avena). En la actualidad parece que se ha comprobado que retrasar la introducción del gluten no sirve para evitar la enfermedad celiaca, ya que tiene base genética. Se aconseja por ello, no retrasar la introducción del gluten más allá de los 6-7 meses, ni iniciarla antes de los 4 meses.

Entre los 6-8 meses les gusta ya coger trocitos de comida y llevárselo a la boca.

Sobre los 9-10 meses ya les gusta roer y mascar alimentos semisólidos (arroz, pan, frutas…). ¡Aunque no tengan dientes! Esta es la mejor edad para estimular la masticación.

Entre los 6 y 12 meses se pueden introducir prácticamente todos los alimentos. Las excepciones son la leche enteraEste enlace se abrirá en una ventana nueva y la miel (ambas no recomendables antes de los 12 meses) y los frutos secos (en este caso, no antes de los 3 años por el riesgo de atragantamientoEste enlace se abrirá en una ventana nueva).

Al cumplir los 12 meses puede comer en la mesa familiar. Que tome la misma comida que los demás. Es tiempo de dejar las formas de alimentarse "de bebé" y establecer y ofrecer variedad de texturas y sabores.

  • Los cereales aportan energía en forma de hidratos de carbono. Los hay sin gluten (procedentes sobre todo de arroz, maíz, mijo y tapioca) y con glutenEste enlace se abrirá en una ventana nueva (trigo, cebada, avena, centeno). Hay mucha controversia en cuanto a la edad de introducción del gluten por su posible relación con el desarrollo de enfermedad celíacaEste enlace se abrirá en una ventana nueva. Hoy en día, se recomienda introducirlo en pequeñas cantidades no antes de los 4 meses de vida.
  • Las verduras y hortalizasEste enlace se abrirá en una ventana nueva: contienen vitaminas, minerales, almidón y fibra. Es mejor elegir vegetales variados y hervirlos con una pequeña cantidad de agua, cocinarlos al vapor o en olla a presión para perder menos vitaminas. No conservar más de 24 horas en nevera.
  • Las frutas son ricas en fibra y vitaminas. La vitamina C se pierde por oxidación exponencialmente con el tiempo transcurrido tras exprimir la fruta. Por ello debe consumirse enseguida. Por otro lado, el zumo de fruta no debería darse nunca en biberón, porque aumenta el riesgo de cariesEste enlace se abrirá en una ventana nueva. Hay que evitar zumos comercialesEste enlace se abrirá en una ventana nueva que son muy ricos en azúcares.
  • La carne y pescadoEste enlace se abrirá en una ventana nueva son de origen animal. Son ricos en proteínasEste enlace se abrirá en una ventana nueva, hierro y zinc. Deben darse todos los días o lo más frecuentemente posible. Los ácidos grasos que hay en el pescado azulEste enlace se abrirá en una ventana nueva son importantes para el desarrollo neuronal, darlos en pequeñas cantidades para evitar el exceso de metales pesados que contienen los pescados azules de gran tamaño.
  • Las vísceras (hígado, sesos, ...) no tienen ventajas nutricionales sobre la carne magra. Tienen mucha grasa y tienen riesgo de contaminación por parásitos, tóxicos y hormonas. Por ello no se recomiendan. Tampoco el caldo de carne que no tiene valor nutritivo.
  • Los huevos deben consumirse siempre cocidos para evitar alergias, por el riesgo de transmisión de Salmonella y para que la clara se digiera mejor.
  • Las legumbresEste enlace se abrirá en una ventana nueva: tienen hierro, aunque de menor calidad que el de la carne. También aportan fibra. Al principio, se deben ofrecer sin piel para evitar flatulencias.
  • El aporte de agua cuando el bebé está alimentado sólo con leche, es suficiente a través de ésta. Pero, a partir de la introducción de la alimentación complementaria, conviene ofrecer aguaEste enlace se abrirá en una ventana nueva para asegurar cubrir las necesidades.
  • La leche y derivadosEste enlace se abrirá en una ventana nueva: de los 6 a los 12 meses de vida se recomienda dar unos 300-500 ml de leche o derivados al día. Según el contenido en la dieta de otros alimentos de origen animal. Se recomienda esperar hasta los 12 meses para tomar leche entera de vaca. Es pobre en hierro y su ingesta precoz puede causar sangrado intestinal microscópico. La leche desnatada o semidesnatada tiene mucha menos energía y vitaminas liposolubles que la leche entera de vaca. Y ofrece un exceso de calorías en forma proteica, por lo que no se recomienda antes de los 2 años.
  • No se debe añadir Este enlace se abrirá en una ventana nuevasalEste enlace se abrirá en una ventana nueva o azúcarEste enlace se abrirá en una ventana nueva a las comidas antes del año de vida.

¿Qué alimentos se deben introducir primero?

En el momento actual no parece haber razones científicas que justifiquen un orden concreto o muy estricto de introducción de los diferentes alimentosEste enlace se abrirá en una ventana nueva entre los 6 y 12 meses, incluso para aquellos considerados como más alergénicos, deben seguirse principios basados en los consejos de su pediatra y adaptados a las costumbres de cada familia.

Hacen falta muchos nutrientes distintos para mantener la salud de nuestro cuerpo. Proteínas, aminoácidos, ácidos grasos, vitaminas, minerales, fibra… Ningún alimento los tiene todos. Por eso hay que tomar muchos alimentos diferentes. Cuanta más variedad haya en la dieta, mejor.

Se aconseja empezar con aquellos ricos en hierro (carne en purés o en trocitos) para prevenir su déficit. Y el resto de forma gradual, separando unos días, la introducción de cada nuevo alimento.

¿Hay algún alimento prohibido?

Muy pocos. Los alimentos que más alergia suelen producir son: la leche de vaca, el pescado y el huevo. Por eso son los que, por lo general, se dan más tarde, cuando el lactante ya ha probado nuevos alimentos, a partir de los 9-10 meses.

Los frutos secos se aconseja retrasarlos por el riesgo de atragantamiento.

¿Cómo introducir los alimentos?

A los 6 meses la mayor parte de los niños se pueden sentar con apoyo y están perfectamente capacitados para comer con cucharaEste enlace se abrirá en una ventana nueva. Hay que intentar evitar a partir de entonces el biberónEste enlace se abrirá en una ventana nueva. Su uso prolongado incrementa el riesgo de cariesEste enlace se abrirá en una ventana nueva y de problemas de oclusión dentalEste enlace se abrirá en una ventana nueva.

Se aconseja introducir los nuevos alimentos de uno en uno. Separarlos al menos 2- 3 días para que el niño se vaya acostumbrando a cada sabor y poder saber qué alimento es el causante en caso de reacción alérgica. Al principio, se deben ofrecer pequeñas cantidades y poco a poco se irá incrementando su consistencia. Es importante ir introduciendo diferentes sabores y texturas.

A los 8-10 meses como máximo, el niño debería estar tomando alimentos triturados. Dejarlo para más adelante puede causar dificultades posteriores en la masticación.

Cuando el niño tenga la habilidad suficiente para llevarse la comida a la boca, los padres pueden optar por dejar que el niño coma por sí mismo en lugar de ser alimentado por los padres (método "baby-lead-weaning").

Se aconseja a las familias que ofrezcan comidas hechas en casa y según cada costumbre familiar: pures o verduras cocidas, potajes, legumbres, menestras, carne en salsa, pescados hervidos o al horno, pasta o arroces, frutas variadas. El objetivo es que a los 12 meses ya coma de todo, por ello debemos hacerlo de manera gradual y es mejor que se acostumbre pronto. Es una buena idea dejar que coman algunos alimentos con sus dedos. Y pronto querrán probar con la cuchara. El bebé consigue poco a poco habilidades y autonomía.

Los bebés suelen tener mucho interés por la comida que toman sus padres. Abren la boca como "pidiendo", meten la mano en el plato…

Un ambiente cómodo y relajado durante las comidas facilita unos buenos hábitos alimentarios. Proporciona oportunidades para la interacción social, por eso se recomienda incorporar cuanto antes al niño a la comida familiarEste enlace se abrirá en una ventana nueva.

Se puede estimular, pero nunca forzar al niño para que coma. Conviene evitar distracciones y chantajes emocionales. Hay que adoptar una postura neutra ante la comida. Cuando se da una gama de alimentos distintos, la mayoría de los niños tienden a hacer una selección variada. Hay que tener en cuenta que pueden ser precisos varios intentos (10-15) hasta que el niño se acostumbre a los nuevos sabores. Habrá que perseverar aunque el niño los rechace inicialmente y tener paciencia con la adaptación del bebé a los nuevos alimentos.

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