La graduación y la valoración funcional de la visión son imprescindibles para un buen diagnóstico oftalmológico, por lo que la unidad de optometría ocupa un importante lugar en un equipo oftalmológico multidisciplinario. El manejo experto de nuevos instrumentos diagnósticos es también cometido de los miembros de esta Unidad.

¿Qué defectos de refracción existen?

  • miopiaMiopía
    Es una condición ocular, normalmente hereditaria, que provoca que los objetos se vean claros de cerca y borrosos de lejos. Su causa más frecuente es que el ojo es más largo de lo normal o la córnea demasiado curva, con lo cual los rayos de luz convergen antes de llegar a la retina, dando lugar a una imagen borrosa. En los pacientes miopes magnos, además del defecto de graduación, se pueden apreciar alteraciones patológicas, especialmente en la retina.
  • hipermetropiaHipermetropía
    En este defecto los rayos de luz convergen detrás de la retina debido a que el ojo es más corto de lo habitual o la córnea demasiado plana, al contrario que en la miopía, dando lugar a una imagen borrosa principalmente de cerca. En las personas jóvenes, cuando la hipermetropía no es muy importante, puede ser compensada con el esfuerzo de los músculos del ojo. Sin embargo, con los años (normalmente a partir de los 40), dicha compensación va resultando cada vez más difícil y el paciente va perdiendo progresivamente visión, primero de cerca y posteriormente también de lejos.
  • AstigmatismoAstigmatismo
    Para una visión normal y no distorsionada, la córnea debe ser lisa y curva similarmente en todas las direcciones. Cuando alguien tiene astigmatismo, significa que la córnea está más curvada en un eje que en otro. En otras palabras, la córnea tiene más la forma de una pelota de rugby que de una de fútbol. Produce visión borrosa a cualquier distancia, causando una distorsión de la imagen parecida a la de los espejos donde te ves más alto, más ancho o más delgado. Puede presentarse solo o asociado a la miopía o hipermetropía.