Balón Intragástrico, una alternativa a la cirugía

El balón intragástrico es una innovadora y eficaz alternativa para el tratamiento a corto y medio plazo de la obesidad que funciona como una ayuda temporal (6-7 meses) para facilitar que el paciente aprenda nuevas rutinas de hábitos alimentarios. De este modo, el paciente afectado de obesidad asume su responsabilidad en el tratamiento y refuerza la terapia para erradicar las conductas alimentarias erróneas que le han llevado a esta situación.

El balón intragástrico está indicado en pacientes afectados por sobrepeso grado II, Obesidad Tipo I y II y en los inicios de la Obesidad Tipo III y Obesidad Mórbida, además de aquellos pacientes en los que el tratamiento médico para la reducción de peso, seguido de forma estricta, no ha dado el resultado esperado.

Doble Balón Intragástrico

El balón intragástrico se había mostrado insuficiente para las necesidades de pérdida de peso en pacientes afectados de obesidad mórbida y severa (aquellos cuyo índice de masa corporal es superior a 44). Para estos pacientes, la Unidad de Tratamiento Integral de la Obesidad del Hospital Quirón Palmaplanas ha desarrollado una técnica pionera consistente en la colocación de dos balones intragástricos en el mismo acto endoscópico.

La experiencia de los casos tratados en los últimos 3 años ha sido muy positiva, con un éxito del 85% en estos pacientes y una pérdida de peso corporal de entre 45 y 60 kg. Se trata de pacientes que requieren una mayor sensación de saciedad, un menor ritmo de vaciado gástrico y un retrasa la necesidad de volver a comer, porque sus necesidades de pérdida de peso mientras tienen colocados los balones son mayores. Estos factores hacen del doble balón una técnica especialmente útil para comedores compulsivos en los que ?el atracón? es una conducta alimentaria errónea asentada.

Esta técnica también está indicada para los obesos tipo V, con un IMC entre 50 y 60, bien como tratamiento de la obesidad o bien como tratamiento previo a la cirugía de la obesidad.
Las sesiones de control y de seguimiento se realizan de forma individual, rehuyendo de las sesiones colectivas que pueden coartar las necesidades del paciente. Y todo el tratamiento: evaluación, diagnóstico, colocación del balón, control, extracción del balón y el mantenimiento, se supervisan por parte del Digestivo y su equipo multidisciplinar y se llevan a cabo en el entorno hospitalario, a cargo de personal sanitario especializado y con las máximas garantías de confidencialidad.

Marcapasos gástrico

Esta técnica novedosa se implanta en el Hospital Quirón Palmaplanas desde septiembre de 2011 y es la única clínica de Baleares donde se implanta.

Este sistema funciona como un marcapasos en el estómago que ayuda a controlar el apetito y registra automáticamente lo que se come y bebe y cuándo se hace. También es capaz de registrar el ejercicio que realiza el paciente. La ventaja es que no altera el sistema digestivo, ya que no es preciso seccionar el estómago o el intestino, por lo que sus efectos secundarios son mínimos. Además, la intervención es sencilla y, por lo tanto, los riesgos y complicaciones son ínfimos, lo que abre las puertas no sólo al tratamiento de la obesidad en adultos, sino también en adolescentes, entre los cuales la obesidad va en aumento.

En palabras del doctor Julio Lago, cirujano del Hospital Quirón Palmaplanas que implanta estos dispositivos, "el aparato se instala mediante cirugía mínimamente invasiva en la pared exterior del estómago". A través de una cánula que alcanza el interior es capaz de detectar el momento en que el paciente ingiere algún tipo de alimento, sea sólido o líquido.

El dispositivo envía impulsos eléctricos de bajo nivel a la pared del estómago provocando su distensión, y como consecuencia, una sensación de saciedad antes de que éste se llene. El marcapasos gástrico hace posible que el médico, sin necesidad de una nueva intervención quirúrgica, pueda calibrar la intensidad de las neuroestimulación del estómago, ajustándola a la evolución del paciente.

El sistema registra automáticamente en su memoria cuando el paciente come, bebe o hace ejercicio. Por medio de una conexión inalámbrica (wifi), el médico y el paciente pueden saber los datos de alimentos y ejercicio consumidos, lo que les permite comprender a ambos el comportamiento del paciente y desarrollar estrategias eficaces para optimizar la pérdida de peso. Facilitando la reeducación del paciente en lo que respecta a sus hábitos alimenticios.