Los pacientes con Covid-19, presentan un alto riesgo de padecer un problema de desnutrición, estos pacientes generalmente sufren de hiporexia (pérdida progresiva del apetito), diarrea, vómitos y dificultad para comer. Esto les impide satisfacer sus requerimientos nutricionales. Además, esta enfermedad provoca un estado inflamatorio agudo y severo, que implica que los pacientes necesiten para recuperarse un aporte mayor de micro y macronutrientes que los que contiene una dieta habitual.


El Hospital del Pilar ofrece recomendaciones específicas a los enfermos de Covid-19, más vulnerables, como son los pacientes que presentan otras patologías asociadas; problemas cardiacos, respiratorios, diabetes Mellitus…, o tiene una edad avanzada. En estos, la acción del Covid-19 suele ser más severa y suelen tener más problemas para conseguir un estado nutricional óptimo. A estas personas, se les pauta una nutrición específica para conseguir un óptimo estado nutricional.


"Estos pacientes presentan unos requerimientos nutricionales específicos" explica Núria Amiel dietista y nutricionista del Hospital El Pilar. "Necesitan un aporte de 25-30 kcal por quilo de peso al día y un 1,5 gramos de proteína por quilo de peso a día".


Por eso, en el momento del ingreso del paciente se estableceuna dieta hipercalórica e hiperproteica. Es decir, alimentos con una alta densidad nutritiva y suplementos nutricionales orales (SON) de alta densidad calórica y proteica.


Según afirma Núria Amiel es importante seguir una serie de pautas para preservar un buen estado nutricional


Informar al paciente que es de gran importancia que ingiera toda la comida que se le ofrezca durante el día, pero no forzar al paciente a comer, con ello sólo conseguiremos un mayor rechazo del paciente por la comida.

No omitir ninguna comida. El mínimo de comidas al día serán 6; desayuno, comida, merienda y cena. Además, sería interesante que el paciente realice la ingesta de una pequeña cantidad de comida a media mañana (un suplemento, un yogur) y un resopón. Con esto se consigue que el paciente pueda cubrir las necesidades nutricionales sin cansarse demasiado en una sola toma.

Recomendar a los pacientes con falta de apetito que empiecen a comer por el segundo plato que es el plato que aporta las proteínas de alto valor biológico (carne, pescado, huevos, etc...). Si el paciente ingiere una dieta con los alimentos triturados deberíamos recomendar que primero coma el recipiente que contiene los alimentos proteicos (desde cocina se indica con una pegatina).

Al paciente con falta de apetito le debemos recomendar que mastique bien y coma despacio.

Otra recomendación importante para el paciente inapetente es que mantenga una buena hidratación a base de agua, caldos, zumos, infusiones etc. Estos líquidos deberían de ser ingeridos entre comidas en lugar de hacerlo durante la comida, para evitar la saciedad precoz.

Los suplementos deben de suministrarse al paciente horas antes de la ingesta del alimento, para impedir que el paciente esté inapetente a la hora de las comidas. Se debe de recomendar a los pacientes que se tomen los suplementos poco a poco, para evitar en lo posible la sensación de saciedad.

Por último, siempre que se pueda, el paciente debería mantener la higiene bucal cepillándose al menos dos veces al día.

El estado nutricional del paciente se valora cada 48/72 horas y si, a pesar de la suplementación nutricional, no se cumplen los requisitos nutricionales, se debe valorar el uso de la alimentación enteral complementaria o vía parenteral