*Artículo escrito por el Dr. Goran Ristic, Jefe de Pediatría del Hospital El Pilar

La bronquiolitis es la inflamación de las vías respiratorias inferiores, específicamente bronquiolos, que afecta especialmente a recién nacidos y menores de dos años.


La inflamación por la infección vírica hace que los bronquiolos se hinchen y se inflamen. La mucosidad se acumula en estas vías respiratorias, lo que dificulta que el aire fluya libremente dentro y fuera de los pulmones. Generalmente se diagnóstica entre noviembre y abril con la mayoría de los casos causados por el virus sincitial respiratorio, así como por otros virus respiratorios.


Los primeros síntomas son similares a los de un catarro, como tos y mocos, y duran en torno a tres o cuatro días. La tos inicialmente es seca y luego más productiva y húmeda. El niño puede presentar dificultad para respirar, lo que significa que respira de forma acelerada, moviendo continuamente el abdomen y vemos sus costillas marcadas.


Otros síntomas que el niño puede manifestar son:

  • Apnea del sueño
  • Inapetencia
  • Fiebre
  • Vómitos (por la tos y mucosidad)

¿Cuándo llevar al niño a urgencias?


Es lógico que los padres se muestren preocupados ante los síntomas de la bronquiolitis. Por eso, es vital que estén atentos a su evolución, así como a otras señales de aviso.


Las señales de alarma son los cambios de color de la piel, que palidece o torna a morado, una mayor dificultad en la respiración o pausas en esta. También es importante consultar en urgencias si apenas come, vomita o la toma hace que se fatigue, así como si tiende a dormir, a irritarse y su estado de salud, en general, es malo.


Ingreso hospitalario


Cuando el niño con bronquiolitis necesita oxígeno o sueroterapia puede ser necesario el ingreso hospitalario.


Cuando está en el hospital, se aplicarán las medidas necesarias para que el niño respire mejor. También se asegurará de recibir suficientes líquidos. En la actualidad, no existe ningún medicamento especifico que cure la bronquiolitis.


Es muy importante que el pequeño beba suficientes líquidos. Fraccionar las tomas y ofrézcale leche materna o maternizada (fórmula) si tiene menos de 12 meses o leche entera si tiene más de 12 meses.


Si el niño cumple los criterios para ser dado de alta del hospital: ya no necesita oxígeno, tolera por vía oral, no tiene fiebre y aunque aún pueden persistir mucosidad y tos, puede continuar tratamiento en su domicilio por lo que le darán el alta.



¿Cuáles son los cuidados en el hogar?


Si la nariz del niño está congestionada, no podrá beber ni dormir con facilidad. Puede usar gotas nasales de solución salina (suero fisiológico) para aflojar la mucosidad.

  • 1ml de solución salina en cada fosa nasal.
  • Esperar 10 segundos y limpiar la mucosidad.
  • Repetir varias veces hasta que el niño sea capaz de respirar a través de la nariz en forma silenciosa y fácil.

Para evitar que el niño se fatigue, las tomas de alimento deben ser más pequeñas y frecuentes.


Antes de que cualquier persona toque al niño, primero debe lavarse las manos con agua tibia y jabón o con solución hidroalcohólica antes de hacer esto.


No es nada recomendable que en el entorno del niño se fume, ni en casa, ni en el coche, ni en ningún lugar cerca del pequeño.