¿En qué consiste la especialidad?

La especialidad de Aparato Digestivo se ocupa de las enfermedades que afectan al tubo digestivo y a los órganos glandulares asociados (esófago, estómago, intestino delgado, colon, recto, ano, hígado, vías biliares y páncreas), todos ellos encargados de la digestión y asimilación de nutrientes.

Desde el punto de vista asistencial, la podemos definir como aquella especialidad que se ocupa de las enfermedades que afectan al tracto digestivo y órganos glandulares asociados (esófago, estómago, intestino delgado, colon, recto, ano, hígado, vías biliares y páncreas), así como las repercusiones de las enfermedades digestivas sobre el resto del organismo humano e inversamente las repercusiones de las enfermedades del resto del organismo sobre el sistema digestivo.

Su actividad se puede englobar en una serie de áreas específicas que son:

  • Áreas de pruebas específicas constituidas por tres grandes grupos, la endoscopia digestiva, la ecografía digestiva y los estudios funcionales digestivos.
  • Áreas de hospitalización en sus diferentes variedades.
  • Área de asistencia ambulatoria, que a su vez se puede subdividir en consultas monográficas de hepatología, enfermedad inflamatoria intestinal y, en los últimos tiempos, debido al aumento de su incidencia y su repercusión, en una consulta de prevención y alto riesgo de cáncer de colón con especial dedicación al cribado de la enfermedad.

La labor asistencial del Servicio de Aparato Digestivo también debe contemplar intensificar las relaciones con Atención Primaria, con el fin de mejorar la calidad de la asistencia del cuidado de los pacientes, hacer un uso adecuado de los recursos disponibles y conseguir la atención integral de los pacientes y no una asistencia fragmentada.

Para ello es fundamental potenciar al máximo los mecanismos de comunicación, a través del médico especialista consultor y la creación de diversas guías clínicas y protocolos de derivación de Medicina de Atención Primaria a Especializada.