Intervención cuyo objetivo es mejorar el estado en el que se encuentre la persona, teniendo en cuenta sus alteraciones (físicas, psíquicas, conductuales, etc.). Consideramos muchos factores causales del problema del paciente, como la genética, cambios en el sistema nervioso, determinadas circunstancias en las relaciones con su entorno y las condiciones ambientales.
El objetivo es observar, identificar y modificar los elementos del comportamiento que generan sufrimiento. Por comportamiento entendemos: La conducta, Los pensamientos, Las emociones, los estados de animo...

Requiere de la participación del paciente en su mejoría. Se utiliza un enfoque didáctico, en el que la idea es que la persona aprenda, con ayuda del terapeuta, a desenvolverse ante los problemas.

Es una terapia centrada en el presente, que ayuda al paciente a entender por qué se han generado sus problemas y por qué se han mantenido en el tiempo; a sí mismo, le proporcionaremos recursos, técnicas y estrategias para afrontarlos con éxito.