Los médicos de urgencias están entrenados para los diagnósticos de procesos con riesgo vital, protocolizando la actuación para beneficiarnos de la ventana de tratamiento de procesos agudos graves.

Más del 80 % de los diagnósticos médicos se basan en el seguimiento de la evolución del proceso, por lo que en la urgencia los diagnósticos son sindrómicos, de sospecha.