Detección precoz del cáncer de piel

Nuestros dermatólogos emplean la dermatoscopia digitalizada (fotofinder) para la monitorización de todos los lunares sospechosos de convertirse en melanoma maligno, realizando fotografías tanto macroscópicas como microscópicas de alta resolución, que permiten descubrir lesiones nuevas y detectar si las existentes han modificado su estado. Estudios científicos han demostrado que es el método más útil para el diagnóstico precoz del melanoma.

Cada año se diagnostican 4 mil nuevos casos de cáncer de piel en España, pero según la Academia Española de Dermatología y Venereología, la tasa de mortalidad por esta enfermedad no ha aumentado gracias a los avances médicos.

El cáncer maligno de piel se clasifica en melanoma y cáncer no melanoma. El melanoma de piel se puede diagnosticar de manera precoz mediante la exploración y valoración médica realizada por dermatólogos especialistas en oncología dermatológica.

El cáncer de piel no melanoma puede eliminarse de forma muy eficaz mediante técnicas láser que evitan cicatrices y disminuyen el riesgo de reaparición del tumor maligno. En aquellos casos en los que el tumor se localiza en áreas de alto riesgo de recidiva o reaparición, empleamos la cirugía de Mohs. Nuestra unidad de dermatología oncológica forma parte del reducido número de especialistas que extirpan los tumores cutáneos mediante la Cirugía micrográfica de Mohs, que permite un examen inmediato del alcance de la lesión.

Melanoma: Perfil de riesgo

Existen una serie de criterios que se consideran universales a la hora de catalogar a las personas más vulnerables de padecer melanoma (cáncer de piel). La teoría está clara: si somos perfil de factor de riesgo debemos realizarnos un chequeo dermatológico anual para controlar los lunares, pero en la práctica, esta valoración a veces la hacemos cuando ya es muy tarde.

En estos casos se hace obligatoria la revisión dermatológica de forma periódica:

  • Antecedentes familiares de melanoma
  • Haber padecido un melanoma
  • Tener 50 o más lunares atípicos
  • Haber sufrido quemaduras solares durante la infancia y juventud o haber hecho uso continuado de lámparas UVA.
  • Pertenecer al fototipo de piel claro (personas con pelo rubio, pelirrojo, ojos claros).

La revisión dermatológica anual, identifica los lunares de nacimiento o asimétricos, y con relieve, que son los más propensos a convertirse en cancerígenos.