La psoriasis es una enfermedad cutánea crónica inflamatoria, que cursa brotes, presentando periodos de enfermedad y excacerbaciones. La psoriasis se presenta con "placas descamativas y costrosas" claramente delimitadas, con frecuencia en codos, rodillas y manos. Se considera un transtorno autoinmunitario en el que el propio sistema inmunitario ataca por error e inflama el tejido sano.

Estudios recientes demuestran que no es una patología que afecta únicamente a la piel, sino que los pacientes psoriásicos también presentan alteraciones cardíacas, metabólicas, psicológicas, traumatológicas, hepáticas y odontológicas. Por ello nuestra unidad médica de Psoriasis está compuesta por una dermatóloga, un reumatólogo, un traumatólogo, una cardióloga, un endocrino, un psicólogo, un nutricionista y un preparador físico con formación en esta patología. Además de contar con personal de enfermería entrenado en psoriasis y patología inflamatoria articular.

Con tratamiento multidisciplinar especializado, se pueden minimizar o espaciar la aparición de brotes y sus efectos, pero debemos ser conscientes que al tratarse de una enfermedad de carácter crónico, no existe tratamiento que la erradique completamente y que los factores ambientales, como el stress, cualquier impacto emocional, las infecciones y la toma de fármacos como antiflamatorios, betabloqueantes o antipalúdicos pueden desencadenar brotes de psoriasis.