Nuestra unidad pediátrica de urgencias cuenta con médicos especialistas en pediatría capaces de interpretar señales, síntomas, tratamientos y consecuencias/pronósticos concretos asociados a las enfermedades de los niños.

El servicio de urgencias pediátricas actúa del siguiente modo:
  • Diagnosticando y tratando enfermedades agudas.
  • Estabilizando a los pacientes que lo precisen antes de proceder a su ingreso en caso de requerirlo o a ser dados de alta.
  • Realizando el ingreso hospitalario del paciente y controlando su evolución en la sala de hospitalización.Todos los pacientes dados de alta recibirán un informe clínico para su pediatra.
  • En caso de no disponer de un pediatra propio, les ofrecemos nuestras consultas de pediatría general y subespecialidades, atendidas por los mismos especialistas que realizan guardias en las salas de urgencias y hospitalización.

Urgencias pediátricas sin dolor

El Servicio de Pediatría del Hospital Quirónsalud Valencia ha implantado diferentes procedimientos con el objetivo de disminuir la percepción de dolor durante las actuaciones y los procesos médicos que se desarrollan en el centro y conseguir, de este modo, tasas de no dolor en los niños atendidos. Estos protocolos se aplican en los procedimientos más habituales, como son las suturas, las canalizaciones de vías periféricas y arteriales, la extracción de cuerpos extraños, la reducción mecánica de fracturas y las punciones lumbares.

Todas estas actuaciones resultan muy beneficiosas, tanto para los menores como para sus familiares y personal sanitario. Los niños no sufren sin necesidad, de manera que su recuerdo de la estancia en el hospital deja de ser doloroso; mejoramos su estado de ansiedad y, con ello, el de padres y familiares.Además, diferentes estudios han demostrado que la implantación de estas técnicas disminuye el tiempo de estancia hospitalaria e incrementa la percepción de la calidad de la asistencia desde el punto de vista subjetivo del paciente y de sus familiares, al mismo tiempo que en baremos objetivos.

Entre los procedimientos puestos en marcha destacan las gafas de realidad virtual, el entrenamiento de todo el personal para mejorar la empatía con padres y familiares, la mejora de la comunicación y la información acerca de la técnica que se va a realizar para adecuarla a la edad y la compresión del paciente, la participación activa de padres y niños durante los procedimientos, el uso de escalas del dolor y su registro en la historia clínica para poder conocer la evolución y la utilización de un refuerzo positivo tras cada una de las intervenciones, entre otras prácticas.