La asociación de la diabetes tipo 2 con el sobrepeso y la obesidad es tan consistente que ha llevado a definir el concept de Diabesidad.

Cuando la obesidad causa resistencia a la acción de la insulina y aparece la diabetes 2, podemos dirigir la técnica quirúrgica hacia el tratamiento de esa comorbilidad, además de conseguir cierta reducción de peso. Es lo que llamamos cirugía metabólica. Además también es efectiva en los casos de hipertensión, dislipemia, hiperucemia, etc.

La diabetes provoca elevación de los niveles de azúcar en sangre, lo que ataca a órganos como la retina del ojo (causa ceguera), el sistema nervioso (neuropatía diabética, impotencia), el riñón (insuficiencia renal y diálisis), los vasos sanguíneos (úlceras en los pies y amputaciones, infartos), etc.

Actualmente, sabemos que algunas técnicas quirúrgicas son capaces de conseguir que la Diabetes tipo 2 remita, recuperando la salud y evitando, en la mayoría de los casos, tomar medicación o pincharse insulina.

El efecto metabólico de éstas técnicas sobre la diabetes se basa en la alteración de las hormonas intestinales – Incretinas (GLP-1, CCK, Péptido Y,…), facilitando la acción de la insulina pancreática, y corrigiendo la diabetes tipo 2. También se reducen ciertas hormonas que provocan la sensación de hambre (Grelina). El conjunto de estos efectos condiciona la remisión de la diabetes, que es inmediato tras la intervención quirúrgica.

Los pacientes son dados de alta del hospital sin tomar ninguna medicación en la mayoría de los casos, y nunca más con insulina.

Esta citugía está especialmente indicada en pacientes con sobrepeso/obesidad (IMC >30) y diabetes tipo 2 (resistencia a la acción de la insulina). Los mejores resultados se obtienen en pacientes con menos de 10 años de evolución de la diabetes, con buena reserva pancreática (Péptido C), y que aún no necesitan insulina, aunque los diabéticos insulinodependientes también responden bien y dejan de pincharse insulina.

En los Diabéticos del Tipo 1, de origen autoinmune en el que el páncreas se destruye, esta cirugía puede ayudar a mejorar el control de la glucemia (azúcar en sangre) y reducir las necesidades de insulina, aunque no es el tratamiento de elección.

La Cirugía Metabólica es efectiva contra la diabetes tipo 2, mejora la calidad de vida y se estima que consigue aumentar la esperanza de vida de estos pacientes en 10 años.

Técnicas

GASTRECTOMIA VERTICAL LAPAROSCÓPICA O TUBO GÁSTRICO

¿En qué consiste?

A través de 5 orificios de menos de 1 cm en el abdomen, introducimos las pinzas, la cámara, y las endograpadoras para poder realizar la intervención sin necesidad de abrir el vientre, sin cicatrices visibles. Consiste en reducir el tamaño del estómago convirtiéndolo en una especie de tubo, lo que reduce el volumen de la ingesta. El resto gástrico sobrante se extrae a través del ombligo. No condiciona déficits nutricionales destacables a largo plazo si la calidad de la alimentación es adecuada.

¿Para quién está indicado?

Está indicado en pacientes con IMC entre 35 y 45, con comorbilidades leves, y con facilidad para la cumplimentación dietética. tubo

También puede emplearse como un primer tiempo en pacientes de alto riesgo quirúrgico o con un gran exceso de peso (IMC>55) para en un futuro próximo, tras reducir dicho riesgo y tras una gran pérdida de peso, asociar otro procedimiento malabsortivo. En numerosas ocasiones mejoran tanto los pacientes que ya no necesitan este segundo procedimiento.

¿Cuándo se empieza a ver el efecto?

Condiciona una pérdida de peso especialmente durante los primeros 6 meses del postoperatorio y de más del 50% del exceso a largo plazo.

¿Necesita seguimiento?

Necesita un control dietético posterior para enseñar al paciente a llevar una dieta sana, equilibrada y suficiente.


BYPASS GÁSTRICO LAPAROSCÓPICO

¿En qué consiste?

bypassA través de 5 orificios de menos de 1 cm en el abdomen, introducimos las pinzas, la cámara, y las endograpadoras para poder realizar la intervención sin necesidad de abrir el vientre, sin cicatrices visibles. Consiste en la reducción del tamaño del estómago (mucho más pequeño que el tubo gástrico) y la creación de un cortocircuito en la digestión. Esto provoca que los jugos digestivos se junten con los alimentos en un punto más avanzado de la digestión, lo que condiciona que parte de los mismos no se absorban, especialmente las grasas.

¿Para quién está indicado?

En general, está indicada en pacientes con IMC>de 40, o >35 con comorbilidades. Especialmente IMC entre 45 y 55.

¿Cuándo se empieza a ver el efecto?

La pérdida de peso más importante ocurre durante los primeros 6 meses, pero se prolonga hasta el año o año y medio de la intervención, momento en el que se estabiliza el peso.

¿Necesita seguimiento?

Necesita un seguimiento dietético y nutricional a largo plazo. De lo contrario pueden aparecer anemia (falta de hierro), déficit de vitamina B12 y ácido fólico, falta de calcio o zinc, que pueden requerir tratamiento ocasionalmente.


Es tan importante el seguimiento como la intervención para lograr la pérdida mayor y más mantenida.

La intensa atención del Dr. Sala y su equipo en el postoperatorio hacen que las complicaciones sean algo inusual.

El empleo de material quirúrgico de última generación, tanto en el quirófano con el uso de grapadoras de autosutura específicas como durante el postoperatorio con el empleo de medias neumáticas antitrombóticas, hace que el procedimiento sea más confortable y se reduzcan los riesgos todavía más.

El paciente ingresa el mismo día de la intervención, con profilaxis antibiótica y tromboembólica. La intervención y el postoperatorio transcurren con normalidad, y se da el alta a las 48h postoperatorias con buena tolerancia oral e información dietética para el cuidado domiciliario hasta las revisiones posteriores.

Salvo excepciones, los pacientes se recuperan bien de la anestesia y pasan a su habitación, sin necesidad de UCI.

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