¿En qué consisten las Unidades del Dolor?

Se trata de unidades súper especializadas en el control y el tratamiento integral del dolor lideradas por anestesiólogos, que son los especialistas con más formación en este ámbito.

Tenemos claro que cuando a alguien le duele la cabeza, por ejemplo, va al neurólogo y cuando a alguien le duele la rodilla, va al traumatólogo y eso está bien, es lo correcto.

Sin embargo, hay veces que estos especialistas no son capaces de aliviar el dolor con el tratamiento habitual y, finalmente, el dolor se termina cronificando. Es ahí, precisamente, cuando entramos en juego nosotros, ya que existe la oportunidad de reducir ese dolor, bien mediante tratamientos farmacológicos o bien gracias a técnicas mínimamente invasivas que nos permiten acceder directamente al foco exacto del dolor.

¿Cuál es el objetivo de las Unidades del Dolor?

Lo que buscamos es mejorar la calidad de vida del paciente reduciendo su nivel de dolor. Volver a un dolor cero es muy difícil por el propio deterioro que va sufriendo el cuerpo con el paso de los años. Sin embargo, sí que podemos lograr que el paciente lleve una vida normal donde el dolor no sea el protagonista.

¿Está muy presente el dolor en la vida de las personas?

Sí. Los últimos datos sobre el tema confirman que cerca del 20% de la población sufre dolor crónico. Eso quiere decir que una de cada cinco personas sufre dolor todos los días. Y eso, teniendo en cuenta los medios de que disponemos hoy en día, es algo inaceptable desde el punto de vista médico.

De hecho, el dolor fue declarado como enfermedad por la OMS en 2008 porque realmente es algo que afecta mucho a nuestra calidad de vida, a la calidad de nuestras relaciones personales y laborales, nuestro sueño, nuestro ánimo…

¿Cuándo se considera que un dolor es crónico?

Un dolor pasa a ser crónico cuando pasan tres meses desde su inicio y no se consigue un alivio sustancial.

¿Y cuándo debemos acudir a la Unidad del Dolor?

Lo ideal es acudir lo antes posible, una vez que el dolor se ha cronificado. Recibimos pacientes que llevan años con un dolor crónico y ya son dolores muy difíciles de tratar porque se encuentran muy integrados en nuestro organismo.

¿Cuáles son los tratamientos más frecuentes en las Unidades del Dolor?

La realidad es que, a día de hoy, cada vez están cobrando más importancia las terapias mínimamente invasivas con infiltraciones, terapias epidurales o bloqueos porque está demostrado que acceder al punto de dolor concreto es mucho más eficaz que los tratamientos a base de farmacoterapia.

Por ello, se están instaurando con fuerza este tipo de terapias ambulatorias que no necesitan ingreso ni intervenciones quirúrgicas y que mediante una serie de pinchazos o electroestimulaciones logran aliviar el dolor del paciente.