Jump to content

What can I do with Mi Quirónsalud?
What can I do with Mi Quirónsalud?

imagen icono documento

Quick access to Quirónsalud laboratory test results and other documents

Quick access to Quirónsalud laboratory test results and other documents

To access test results, you must previously have been notified via email or test message.

imagen icono documento

Quick access to Quirónsalud laboratory test results and other documents

Quick access to Quirónsalud laboratory test results and other documents

To access test results, you must previously have been notified via email or test message.

Complete field

/ /

Complete field

Incorrect date entered

Complete field

I hereby declare that I hold custody rights over the minor whose medical records I am accessing at this time. Should I lose my rights of custody or guardianship for any reason, I endeavor to inform the hospital to this effect without delay.

You must accept the conditions

Cómo proteger a los niños de las picaduras de insectos

Las picaduras de mosquitos, moscas u otros insectos pueden hacer pasar un mal rato a los niños. Aunque la mayoría presenta reacciones leves en algunos casos pueden complicarse. Uno de los métodos más conocidos para proteger a los más pequeños de estas picaduras es el uso de repelentes de insectos. Por ello es importante saber conocer las diferentes variedades y saber cómo utilizarlos.

Los repelentes de insectos son compuestos químicos que, por su olor o naturaleza, ofrecen protección contra las picaduras ya que interfieren con los insectos y hacen que estos no se fijen en la piel para picar. Estos productos se aplican sobre las diversas zonas del cuerpo mediante lociones, cremas, vaporizadores, roll-on, stickgel, toallitas impregnadas, etc., a través de los cuales los principios activos se depositan en la piel. Generalmente aseguran una protección de 4 a 8 horas después de su aplicación. No matan al insecto, pero lo mantienen alejado de la zona donde se ha aplicado el repelente.

El primer paso para proteger a los niños de manera correcta es elegir entre los diferentes tipos de repelentes. Según la Asociación Española de Pediatría podemos encontrar los siguientes:

  • El DEET (N, N-Dietil-meta-toluamida): eficaz contra la mayoría de los artrópodos, como mosquitos, garrapatas, pulgas y moscas. Los productos comercializados contienen desde un 15% hasta un 45% de DEET. No recomendable para menores de 2 meses, en ese caso priorizar el uso de mosquiteras.
  • El picaridin/icaridin es otro repelente de insectos de amplio uso y eficaz también para muchos tipos de insectos y artrópodos. No recomendable en menores de 6 meses.
  • Otros repelentes de uso tópico y eficacia probada, aunque con menor conocimiento científico, son los que llevan IR-3535, piretrina, citridiol y citronela.
  • Los dispositivos electrónicos que emiten sonidos agudos y las pulseras impregnadas de repelentes no han demostrado ninguna eficacia y no se deben utilizar.
  • En lugares con mucha concentración de insectos se puede rociar la ropa con insecticidas que lleven permetrina, además de utilizar repelentes en las zonas descubiertas.
  • En el caso de las embarazadas Las sociedades de protección ambiental no establecen ninguna precaución especial para utilizar repelentes en embarazadas o durante el amamantamiento.

¿Cómo aplicar correctamente el repelente?

Para hacer un uso adecuado de estos productos es importante leer y seguir las instrucciones de la etiqueta o el envase. Es el adulto quien debe aplicar el repelente al niño, no hay que dejar que se lo apliquen ellos. Además, es aconsejable seguir algunas recomendaciones para que el producto sea efectivo y combinarlo con otras prácticas:

  • Aplicar un poco de producto en un área pequeña de la piel para ver si no produce reacción.
  • Si se utilizan aerosoles, no dirigirlos hacia la cara. Aplicarlos en las manos y luego extenderlo por la cara.
  • No aplicar en heridas, cortes o piel irritada.
  • Evitar ojos y boca de los niños y utilizarlo con moderación alrededor de los oídos.
  • No ponerlo en las manos de los niños (pueden llevarlas a la boca).
  • No aplicarlo en la piel cubierta por la ropa. Si se pone en la ropa, lavarla antes de usarla otra vez
  • Si se utiliza protector solar, primero aplicar el protector solar y a continuación el repelente, ya que el protector solar puede tener sustancias que atraigan a determinados insectos. Nunca utilizar repelentes asociados a protectores solares en la misma formulación.
  • Otra recomendación es la instalación de mosquiteras en los dormitorios y carritos de bebés.