La Unidad de Hemodiálisis de Quirónsalud Tenerife, que cuenta con 21 puestos, se encarga de pautar el tratamiento que requieren las personas que han perdido su función renal. Esto quiere decir que sus riñones son incapaces de realizar su trabajo y, por lo tanto, es necesario tener que recurrir a un riñón artificial (hemodiálisis) o a la diálisis peritoneal.

  • Hemodiálisis.
    Es un procedimiento que limpia y filtra la sangre y que, por lo tanto, elimina los deshechos y el exceso de agua que se acumula en el organismo cuando los riñones no funcionan adecuadamente. Este tratamiento se realiza utilizando una membrana artificial (llamada filtro o dializador). Para ello se extrae la sangre del paciente a través de una aguja o un catéter, que, por medio de unos tubos, pasa por el filtro. Una vez 'limpia' vuelve al paciente a través de otra aguja o catéter. Habitualmente, los pacientes necesitan estar 'conectados' a esta máquina unas 4 horas al día, tres veces por semana, aunque ello puede variar en función del estado de cada enfermo y de la indicación médica.
  • Diálisis peritoneal.
    Es una técnica que tiene el mismo objetivo que la hemodiálisis, pero en lugar de utilizar como filtro una membrana artificial, usa una membrana del organismo llamada peritoneo y que se encuentra en el abdomen. Para ello, se inserta un catéter por debajo del ombligo y se introduce un líquido que, por intercambio, se impregna de las sustancias tóxicas del organismo. Ésta se realiza todos los días, aunque su duración depende de la modalidad (manual o automatizada) y la prescripción médica.