sufentanilo sublingualsufentanilo sublingualImagen del dispositivo que permite al paciente autoadministrarse la medicación contra el dolor por vía oral

Las técnicas quirúrgicas desde siempre se han asociado al dolor. Ya sea una hernia o una operación a corazón abierto, una intervención quirúrgica produce un dolor que hasta hace poco era inseparable a la cirugía. "El anestesista proporciona el grado de sedación y analgesia que todos deseamos para no sufrir en vano por los procedimientos en los que el dolor no aporta nada y sólo sirve para aumentar el estrés del paciente", explica el doctor Ricardo Ojea, jefe del servicio de Anestesiología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, que afirma que se está imponiendo en la mayoría de los hospitales el concepto de Hospital sin Dolor, que pretende conseguir que el paciente en su paso por el hospital tenga las mínimas molestias posibles consiguiendo aliviar el dolor y la ansiedad por estar hospitalizado.

Un paso más en la iniciativa de Hospital sin Dolor se ha conseguido con la incorporación del sufentanilo sublingual en pacientes postoperados, lo que ha llevado a pasar del concepto de Hospital sin Dolor al Dolor Cero. La administración de este fármaco se realiza por vía sublingual y sin necesitar la colocación de vías. Y es tremendamente potente en el control del dolor postoperatorio . "Eliminar los pinchazos y utilizar la vía de administración oral es algo que todos los pacientes valoran, más si proporciona una eliminación del dolor y una placidez nunca vistas hasta ahora con otros métodos analgésicos", detalla el doctor Ricardo Ojea.

Este fármaco se autoadministra por el paciente, lo que añade además un componente psicológico de confort puesto que el paciente se sabe poseedor de la llave para eliminar su dolor en el acto, sin tener que avisar a la enfermería de planta y esperar bastantes minutos a que le pauten el analgésico convencional. El sistema por el que el paciente se autoadministra el fármaco es un pequeño aparato de tamaño similar a un teléfono móvil, totalmente manejable por el paciente, y con una programación y dosis fijas que evitan riesgos innecesarios en la administración, sobredosis, preparación del fármaco, etc.

"Este tipo de analgesia es muy útil en cirugías muy dolorosas y complejas, como la de columna o en la colocación de prótesis de rodilla", finaliza el doctor Ricardo Ojea.