Mediante la utilización de Rayos X con esta técnica logramos obtener una imagen 2D de las diferentes partes del cuerpo que se encuentran en la región estudiada, que se ven reflejadas en la escala de grises como diferentes densidades.


Es una técnica muy utilizada en el diagnóstico de la patología del hueso y para valorar la densidad de los pulmones, entre otros diagnósticos e indicaciones.


Si administramos contraste, ya sea intravenoso o en el tubo digestivo u otras cavidades (vejiga urinaria, cavidad uterina,...) podemos además, valorar estructuras como las vías urinarias, esófago y estómago, intestino grueso y delgado, cavidad uterina y trompas de Falopio,...