La Cirugía Plástica-Reparadora restaura o mejora la función y el aspecto físico en las lesiones causadas por accidentes y quemaduras, en enfermedades y tumores de la piel y en anomalías congénitas, principalmente en cara, mano y área genital.

La Cirugía Plástica-Estética, en cambio, trata con pacientes sanos y su objeto es la corrección de la norma estética con la finalidad de obtener una mayor armonía facial y corporal y corregir las "marcas" producidas por el envejecimiento. En la Cirugía Plástica-Estética la finalidad primordial es aumentar la estabilidad emocional al mejorar la imagen corporal o percepción personal del aspecto físico. Esto se traduce en una mayor sensación de bienestar en el ambiente personal y social, mejorando la calidad de vida.

Aunque la motivación para someterse a una intervención de Cirugía Estética es muy personal, hay factores externos que también influyen. Tal es la orientación actual de nuestra sociedad hacia la juventud, y en la cual, un aspecto físico joven y dinámico es primordial para poder competir en igualdad de condiciones. Influye también la moda, orientada hacia un mejor cuidado y mayor exposición del cuerpo.

A veces, el motivo es superar las percepciones que puedan tener los demás con respecto a diversas características físicas. Unos párpados caídos pueden dar un aspecto de cansancio o desidia, un abdomen prominente da una imagen de descuido personal o de glotonería, etc. Estos juicios de los demás influyen negativamente y van en detrimento del concepto de autoimagen corporal.

Sean cuales fueren las razones para someterse a una intervención quirúrgica, es importante que el paciente tenga una idea clara y realista de los objetivos que se pueden alcanzar mediante Cirugía Estética, de sus limitaciones y de sus riesgos a fin de poder tomar una decisión libre y meditada.

Galletas estetica web nuevo. Este enlace se abrirá en una ventana nuevaEste enlace se abrirá en una ventana nueva