¿Qué son las arterias coronarias?

Las arterias coronarias son las encargadas de llevar la sangre, el oxígeno y nutrientes al corazón. Estas son 2 que a su vez se bifurcan dando origen a otras ramas. La arteria coronaria derecha irriga principalmente el lado derecho del corazón. La arteria coronaria izquierda, que da origen a dos arterias (la descendente anterior y la circunfleja), irriga el lado izquierdo del corazón.

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Ilustraciones de Patrick Lynch


¿Por qué enferman?

Las arterias coronarias se lesionan debido a la aterosclerosis (acumulación de placas de colesterol) que va mermando la luz de la arteria con la consiguiente disminución del flujo sanguíneo a través de la misma. Cuando la obstrucción coronaria es severa (mayor al 70%), la mayoría de los pacientes presentan síntomas comúnmente conocidos como la angina de pecho o infarto. Existe un porcentaje de pacientes que a pesar de tener lesiones importantes no presentan síntomas.

La ateroesclerosis en parte se debe al envejecimiento de las arterias, aunque hay unos factores de riesgo cardiovascular que predisponen a su aparición.

Los principales factores son los siguientes:

  • Sexo.
  • Edad.
  • Antecedentes familiares (historia familiar).
  • Tabaco (fumadores).
  • Presión arterial alta (hipertensos).
  • Dietas ricas en carbohidratos, grasas insaturadas.
  • Alteraciones del colesterol y triglicéridos (colesterol de baja densidad elevado, etc...).
  • Ingesta excesiva de alcohol.
  • Obesidad.
  • Vida sedentaria.
  • Diabetes.

Sobre algunos factores no podemos influir (sexo, edad, antecedentes familiares), pero hay otros que podemos controlar mediante cambios en hábitos alimenticios, ejercicio y control médico. Un adecuado control no nos garantiza que no lleguemos a tener nunca enfermedad coronaria, pero si hace que tengamos menos riesgo de presentarla a una edad más precoz y de una manera más "agresiva".


¿Qué síntomas presentan los enfermos?

La angina es el dolor o sensación de opresión muy característica que presentan estos pacientes a nivel torácico, asociado en la mayoría de los casos al ejercicio, stress. Esta es la principal manifestación de la falta de riego en el corazón. Otros pacientes refieren cansancio, u otros síntomas llamados generalmente como atípicos.
Si el periodo de falta de riego es breve, no suele dejar secuelas en el corazón, pero si es extenso en el tiempo, se puede producir un infarto agudo de miocardio ("ataque cardiaco"). En este caso el daño al músculo cardiaco es irreversible, dando lugar a zonas de necrosis (tejido muerto).


¿Y cómo se sabe que padece enfermedad coronaria?

A todos los pacientes con sospecha de enfermedad coronaria se les realiza una serie de pruebas para determinar la presencia y severidad de la misma. Las pruebas que normalmente se realizan suelen ser electrocardiograma (ECG), ergometría (prueba de esfuerzo), ecocardiograma, talio (prueba de esfuerzo con isótopos), Scanner (TAC) multicorte y coronariografía (cateterismo). Su cardiólogo realizará la prueba que considere apropiada en cada caso, aunque en ocasiones hay que realizar más de una prueba para estar seguro.


Ya sé que tengo enfermedad coronaria, y… ¿ahora qué?

Una vez diagnosticado y valorado por sus cardiólogos, el paciente suele ser referido para la cirugía de revascularización miocárdica. Esta cirugía conocida popularmente como bypass o puentes coronarios consiste en llevar sangre distalmente al sitio de oclusión mediante una serie de conductos que se obtienen del propio paciente. Son las arterias (mamarias izquierda o derecha y radial) o la vena safena, que son extraídas del tórax, brazo o pierna del paciente respectivamente. En prácticamente el 100% de los pacientes, independiente de la edad, etc. utilizamos la arteria mamaria, puesto que está demostrado que su uso está directamente relacionado con la supervivencia. Además las arterias tienen mejores resultados (sin obstrucción) a largo plazo.


La cirugía coronaria se puede realizar:

a) Sin circulación extracorpórea (sin CEC, OPCAB). En esta técnica los puentes se realizan con el corazón latiendo (beating heart surgery). Con los actuales sistemas de estabilización coronaria, cualquier arteria es accesible. Su principal ventaja es que evita los efectos adversos de la circulación extracorpórea: la respuesta inflamatoria sistémica, alteraciones en la coagulación, necesidad de hemoderivados, etc. Nuestro grupo realiza el 80% de la cirugía coronaria con esta técnica.

b) Con circulación extracorpórea. La revascularización se realiza con el corazón parado y el soporte de una máquina de circulación extracorpórea (bomba) que se encarga de oxigenar la sangre y enviarla a todo el organismo mientras el corazón permanezca inactivo.
Dentro de estas técnicas existen variaciones debido al uso de técnicas de mínima invasión, robótica, etc. En estas líneas de innovación, se han desarrollado en los últimos años sistemas de mini-extracorpórea como una alternativa a la extracorpórea convencional (MECC). Como su nombre indica son circuitos más reducidos, que evitan la hemodilución y el contacto de la sangre con el aire y otros elementos, evitando la respuesta inflamatoria asociada a la cirugía convencional. Estos sistemas permiten realizar una revascularización completa con altos estándares de calidad.