masaje_hombre_tronomasaje_hombre_tronoLlevar un paso en Semana Santa como hombre de trono supone una actividad física muy dura que exige una buena preparación para evitar las lesiones. Espalda, hombro y brazo son las zonas más dañadas. ¿De qué manera afecta portar un trono? Según el doctor Rafael López Arévalo, jefe del Servicio de Traumatología del Hospital Quirónsalud MálagaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, "la espalda se ve muy aquejada puesto que se hace una carga asimétrica del tronco, se lleva el peso sobre un lado, con lo que la musculatura está en máxima tensión para mantenerlo. En el hombro ocurre algo parecido: la carga es excéntrica y directa sobre la clavícula y la articulación que forma esta con la escápula, lo que conlleva a un peso brutal sobre esta zona del hombro, lo que produce edema e inflamación en la articulación y contractura defensiva del trapecio y de los músculos escapulares. A nivel del brazo, también influyen la carga y la abducción y rotación externa que hay que mantener durante el recorrido, lo que llega a producir tendinopatías agudas en el manguito rotador. Además, el brazo se ve tocado por el estiramiento del plexo braquial".

Entre un 10 y un 15% de los portadores suele sufrir lesiones, dado que, además, hay que tener en cuenta que muchos hombres de trono ya las tienen de base, por lo que empeoran al efectuar el sobresfuerzo. En opinión del doctor López Arévalo, "la prevención de lesiones debería comenzar con un chequeo médico, fundamentalmente del aparato locomotor y cardiorrespiratorio, para detectar posibles patologías que pudieran contraindicar esta actividad, lesiones que tratar o puntos débiles que predispongan a daños, así como determinar posibles medidas preventivas".

En este sentido, Marcos González, jefe del Servicio de Fisioterapia y Rehabilitación del Hospital Quirónsalud MarbellaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, facilita una serie de consejos prácticos para no sufrir lesiones indeseadas si se participa en la Semana Santa…

…como hombres de trono:

  1. Preparación: es fundamental un entrenamiento físico adecuado y específico, diseñado por profesionales y en el que se debe trabajar todo el cuerpo de forma global, dado que la carga repercute en todo y no solo en el cuello o en los hombros. Lo ideal es practicar este tipo de entrenamiento durante todo el año, pero, si esto no es posible, habría que hacerlo al menos desde un mes antes de empezar los ensayos.
  2. Estiramientos: son recomendables antes de iniciar la procesión, en los relevos y al terminar el recorrido. Es aconsejable efectuarlos de forma suave, movilizando las articulaciones y los músculos más implicados y huyendo de movimientos forzados y extremos, ya que, en caso contrario, más que prevenir lesiones se pueden causar.
  3. Postura: es fundamental mantener la postura adecuada en cada momento. Se recomienda sostener la cabeza erguida y la mirada al frente, en el caso de cargar sobre los hombros y llevar la barbilla al pecho, sin forzar demasiado. En cualquier caso, se debe contraer suavemente la musculatura abdominal, lumbar y glútea. El tronco debe estar erguido, con la espalda recta. Es muy importante coordinar la respiración y relajar el abdomen al inspirar y contraerlo al espirar.
  4. Protecciones y vestimenta apropiadas: deben usarse fajas lumbares y de forma individualizada vendajes funcionales o neuromusculares. Es muy importante llevar el calzado adecuado.
  5. Líquidos: es recomendable ingerir agua en cantidades pequeñas y a temperatura ambiente; se puede alternar con algún líquido azucarado y con electrolitos.

…como nazarenos:

"En el caso de procesionar como nazareno o como promesa, es importante también hacer una preparación previa", continúa el fisioterapeuta González. Si no se practica actividad física regularmente sería aconsejable, al menos dos meses antes, "iniciar un programa de marcha, incrementando el tiempo de duración de forma progresiva, tres días a la semana". Momento especialmente crítico es el tiempo de espera de pie, cuando la procesión hace paradas. En ese caso, es recomendable "cargar el peso alternando de forma simultánea sobre uno y otro pie, contraer suavemente abdomen y glúteos y mantener la pelvis en retroversión".

…como espectadores:

No hay que olvidar que las personas que asisten como espectadores acostumbran a hacer largas caminatas, aguantar de pie prolongados periodos de espera y, con frecuencia, con calzado inapropiado. En este sentido, según Marcos González, se deben tener en cuenta similares precauciones que los hombres de trono y los nazarenos.

Lo importante es disfrutar de forma saludable de la Semana Santa, por lo que, tanto para la preparación, como en el caso de sufrir lesiones posteriores, es importante consultar con los profesionales adecuados: médico traumatólogo, rehabilitador y fisioterapeuta.

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