La próstata es una glándula masculina que, junto con las vesículas seminales, produce el líquido seminal.

La Hiperplasia Benigna de Próstata consiste en un un crecimiento anormal de la próstata, ocasionando habitualmente obstrucción a la salida de la orina desde la vejiga, ya que la próstata se encuentra situada debajo de la vejiga y rodeando la uretra.

Esta obstrucción se suele manifestar como dificultad y retraso en el inicio de la micción, disminución en el calibre y fuerza, micción intermitente o prolongada, goteo postmiccional, sensación de vaciamiento incompleto o retenciones agudas de orina.

La edad constituye, junto con la alteración hormonal, el principal factor desencadenante de la HBP, por lo que es aconsejable que todos los varones se realicen un chequeo prostático periódico a partir de los 50 años. En caso de percibir síntomas o contar con antecedentes familiares de cáncer de próstata, esas revisiones deben adelantarse a partir de los 40 años.

Un diagnóstico precoz y el seguimiento por parte de un especialista resulta vital para abordar esta patología.

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Tratamientos:

En el Hospital Quirónsalud Toledo contamos con un equipo médico de especialistas expertos en el tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata a través de las últimas técnicas disponibles, incluyendo el láser hólmium y la técnica Rëzum, técnicas mínimamente invasivas que disminuyen las complicaciones propias del postoperatorio y aceleran la recuperación del paciente.

¿Qué es la técnica Rëzum?

El tratamiento con Rëzum consiste en inyectar vapor de agua a la próstata, provocando la muerte celular del tejido y su posterior eliminación natural por el cuerpo. Se realiza de forma ambulatoria y no requiere hospitalización.

A través de la uretra, se introduce una cámara que permite ver con detalle la zona de la próstata a tratar. En dos o tres puntos de cada lóbulo de la próstata se inyecta vapor de agua, que destruye el tejido prostático consiguiendo que la próstata se retraiga, aliviando así los síntomas que la compresión de ésta produce.

Con este procedimiento, se preserva la próstata y todas sus funciones, al ser una técnica mínimamente invasiva frente a la cirugía convencional. No produce impotencia sexual ni incontinencia urinaria.