Técnicas endoscópicas para el tratamiento de la obesidad

Las técnicas endoscópicas utilizadas en la obesidad están indicadas en pacientes con IMC entre 28 y hasta 48 y en pacientes con IMC 28 pero que presenten comorbilidades como por ejemplo diabéticos tipo II, hipertensión, osteopatia, esteatohepatitis o dislipemia, pacientes que hayan realizado con éxito tratamientos anteriores como el balón y que con el tiempo hayan recuperado el peso perdido, pacientes que deseen un tratamiento permanente y en pacientes que no quieran someterse a procedimientos quirúrgicos mayores.

Entre las distintas técnicas existen balones intragástricos con diferente indicación según el tiempo que deban estar implantados. Estos tiempos varían desde 3 meses como el Obalon, 6 meses como el tradicional y más utilizado denominado Allergan y a 12 meses como el balón ajustable Spatz, teniendo este último la posibilidad de ajustarlo en distintas etapas. Su implantación se realiza con sedación y en algunos casos con anestesia. Los balones son "globos" que se inflan cuando ya se encuentran introducidos en el estómago, bien sea el ingerible como una cápsula al que se le inyecta nitrógeno, bien el balón clásico como el Allergan o el ajustable Spatz a los que se les pone suero con azul de metileno, colorante que en caso de pérdida de líquido del balón lo indica el color de la orina azul. La ventaja de este último es que consigue más pérdida de peso al mantenerse un año, tiene mejor tolerancia y es reajustable.